Hallan una ballena muerta en Costanera Norte: es el segundo caso en una semana en el Río de la Plata

Una ballena sei de seis metros apareció muerta este lunes en la Costanera Norte de la Ciudad de Buenos Aires. Es el segundo ejemplar hallado en menos de siete días en el Río de la Plata, lo que genera preocupación entre ambientalistas y expertos.

Una nueva ballena muerta fue encontrada este lunes por la mañana en la zona de Costanera Norte, en la Ciudad de Buenos Aires. Se trata de un ejemplar de la especie Sei (Balaenoptera borealis), de aproximadamente seis metros de largo, que habría estado encallado durante varias horas antes de ser detectado.

Este hecho se suma al reciente hallazgo de una ballena jorobada juvenil sin vida en Vicente López, y enciende las alarmas entre especialistas en conservación marina por la inusual presencia de estos cetáceos en aguas poco profundas y altamente transitadas como las del Río de la Plata.

El área fue rápidamente delimitada con cintas de seguridad mientras personal de emergencia se prepara para iniciar las tareas de retiro y análisis del cuerpo, con el objetivo de determinar la causa de muerte, confirmar la especie y estudiar por qué el animal se desvió de su ruta migratoria habitual por el océano Atlántico.

Según el Instituto de Conservación de Ballenas, la especie Sei es un rorcual oceánico que habita aguas abiertas y profundas, y su presencia en zonas fluviales es extremadamente rara. Su aparición en un estuario como el Río de la Plata —con aguas turbias, baja salinidad y alto tránsito marítimo— plantea interrogantes sobre el impacto ambiental, posibles enfermedadesdesorientación por causas climáticas o la búsqueda desesperada de alimento.

Días atrás, un ejemplar juvenil fue hallado muerto en el kilómetro 18 del Canal Costanero, cerca de Vicente López. En esa ocasión, el operativo de asistencia fue coordinado por la Prefectura, Defensa Civil y la Patrulla Local. La bióloga Laura Prosdocimi, consultada por medios radiales, consideró que el animal podría haberse separado de su madre y llegado a la costa producto de las condiciones meteorológicas adversas.

A pesar de lo inusual, hay antecedentes. En 2024, una ballena jorobada fue hallada sin vida en Berisso, y en 2016, una ballena picuda apareció en Vicente López. Estos casos, aunque esporádicos, sugieren una alteración preocupante del comportamiento migratorio de estas especies.

Las autoridades continúan con las investigaciones y los análisis de necropsia, mientras especialistas en fauna marina advierten sobre la necesidad de monitorear más de cerca las condiciones del ecosistema costero argentino.