Casa Rosada vallada y sesión clave: el Gobierno sigue desde Buenos Aires el debate por la reforma laboral

Con la Casa Rosada vallada y bajo un fuerte operativo de seguridad, el Gobierno monitorea este jueves la sesión especial en la Cámara de Diputados donde se debatirá la reforma laboral impulsada por la administración de Javier Milei.

Mientras el Presidente desarrolla una breve gira en Washington para participar de la sesión inaugural del Board of Peace junto a Donald Trump, el seguimiento político del debate queda en manos del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y de la mesa política integrada por Karina Milei y Diego Santilli.

Desde temprano, Santilli se encuentra en el Congreso trabajando junto al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y al jefe del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, con el objetivo de asegurar los votos necesarios para aprobar el proyecto.

Quórum ajustado y operativo traslado

Para iniciar la sesión prevista para las 14, el oficialismo necesita reunir al menos 129 diputados presentes. El paro general que afecta al transporte complicó la logística, por lo que se activó un operativo especial para garantizar la llegada de legisladores desde distintas provincias.

En paralelo, la Casa Rosada amaneció con vallas y custodia reforzada ante posibles movilizaciones en el marco del protocolo antipiquetes, en una jornada atravesada por la huelga convocada por la Confederación General del Trabajo.

Desde el entorno oficial remarcan que la reforma es considerada una ley clave para impulsar el empleo formal y promover inversiones privadas.

Milei en Washington

El mandatario arribó el miércoles por la noche a Estados Unidos con una comitiva reducida para participar del encuentro internacional promovido por Trump. Tras un breve discurso, emprenderá el regreso al país desde la Base Aérea Andrews, con llegada prevista a Buenos Aires el viernes por la mañana.

Se trata del decimocuarto viaje internacional de Milei desde el inicio de su gestión, en una estrategia que el Gobierno presenta como parte del posicionamiento global de la Argentina.

La jornada combina así una fuerte tensión interna por la reforma laboral con la agenda internacional del Presidente, en un día decisivo para el rumbo legislativo del oficialismo.