La presidenta interina de Venezuela cuestionó a los medios de comunicación que criticaron la respuesta oficial frente a los devastadores sismos. Sus declaraciones generaron nuevas polémicas mientras continúan las tareas de rescate y crecen las dudas sobre la magnitud real de la tragedia.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, volvió a quedar en el centro de la polémica tras cuestionar duramente a los medios de comunicación que informan sobre la crisis provocada por los terremotos que azotaron al país el pasado 24 de junio.
En una conferencia oficial, la mandataria defendió el accionar del Gobierno durante la emergencia y sostuvo que existieron intentos de desinformación destinados a entorpecer las tareas de rescate.
«Laboratorios mediáticos»
Durante su intervención, Rodríguez afirmó que el Ejecutivo debió enfrentar campañas de desinformación mientras se desarrollaban los operativos de búsqueda.
«Porque no podíamos permitir que laboratorios mediáticos y matrices mediáticas creadas para perturbar y generar caos imposibilitaran las labores de búsqueda y rescate», expresó.
Las declaraciones se produjeron en un contexto de fuertes cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta del Estado frente a una de las peores catástrofes naturales registradas en Venezuela en las últimas décadas.
Persisten las dudas sobre la magnitud del desastre
Mientras el Gobierno venezolano mantiene un balance oficial de 2.595 fallecidos y 12.400 heridos, distintos organismos internacionales y equipos humanitarios advierten que la cifra real de víctimas podría ser considerablemente mayor.
Además, continúan las tareas para localizar a decenas de miles de personas reportadas como desaparecidas, mientras los equipos de rescate siguen removiendo escombros en las zonas más afectadas.
La diferencia entre los datos oficiales y las estimaciones difundidas por organizaciones internacionales alimentó el debate sobre el alcance real de la tragedia.
Cuestionamientos a la respuesta oficial
Las críticas también apuntan al ritmo de la asistencia desplegada por las autoridades nacionales.
Diversos medios internacionales señalaron demoras en la llegada de recursos, dificultades logísticas y limitaciones para atender la emergencia en algunas de las regiones más golpeadas por los terremotos.
En ese escenario, las declaraciones de Rodríguez reavivaron la tensión entre el Gobierno y la prensa, al atribuir parte de las críticas a supuestas campañas organizadas para desacreditar la gestión oficial.
Mientras tanto, continúan los operativos de búsqueda, rescate y asistencia humanitaria, con la colaboración de equipos internacionales enviados por distintos países para ayudar a las comunidades afectadas.
