Denunció que fue agredida por un directivo de un reconocido colegio en un bar porteño: «Me empujó y me siguió»

Una joven de 23 años denunció haber sido víctima de una agresión física y verbal mientras trabajaba como moza en un exclusivo bar del Microcentro porteño. Según su relato, el agresor sería un directivo del nivel primario del Saint George’s College de Quilmes, quien habría reaccionado violentamente tras un reclamo por la atención recibida.

El episodio ocurrió el pasado 18 de junio por la noche en el Trade Sky Bar, ubicado sobre la avenida Corrientes. Parte de la secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad del establecimiento y actualmente forma parte de la denuncia presentada por la víctima.

«Me gritaba y me empujó»

Cristal, quien trabaja desde hace cuatro años en el lugar, contó que la situación comenzó cuando se acercó a atender una mesa que había sido recibida previamente por otra compañera.

Según explicó, los clientes comenzaron a reclamarle en inglés por una supuesta demora en el servicio. «Les dije que no les entendía y se pusieron cada vez más agresivos», recordó.

Ante la tensión del momento, decidió pedir ayuda a un encargado. Sin embargo, aseguró que la situación continuó escalando. «Me agarró del brazo, me empujó y siguió gritándome. Después me cambié de sector para evitarlo y me fue a buscar», denunció.

El impacto emocional

La joven aseguró que, a pesar del paso de los días, todavía no logra recuperarse de lo ocurrido.

«No estoy durmiendo bien, casi no puedo comer. Me siento muy mal y todavía sigo en shock», expresó en declaraciones televisivas.

Además, sostuvo que eligió perdonar para poder continuar con su vida, aunque remarcó que no piensa dejar pasar el episodio: «Quiero que la gente sepa quién es la persona que me agredió».

Cómo identificó al acusado

Tras el hecho, la joven pudo identificar al hombre gracias a una reseña que dejó en internet criticando al establecimiento. Allí cuestionó la atención recibida y acusó al gerente de defender a una empleada del local.

Ese comentario, sumado a otros elementos reunidos por la víctima, permitió avanzar con la denuncia y exponer públicamente el caso.

Mientras tanto, la investigación continúa y la Justicia deberá determinar las responsabilidades sobre un episodio que generó una fuerte repercusión en las redes sociales y en la comunidad educativa.