El sur de Brasil fue escenario de una tragedia tras el paso de un tornado de gran magnitud que destruyó el municipio de Rio Bonito do Iguaçu, en el estado de Paraná, dejando al menos cinco muertos, más de 130 heridos y severos daños materiales.
El fenómeno se desató alrededor de las 19 horas del jueves, con ráfagas de viento que alcanzaron los 250 km/h, provocando el colapso de viviendas, edificios públicos, vehículos y redes eléctricas.
Un rastro de destrucción
Imágenes compartidas por los equipos de rescate muestran un panorama desolador: calles cubiertas de escombros, árboles arrancados de raíz y casas completamente destruidas. Las autoridades locales confirmaron que gran parte del casco urbano quedó intransitable y que numerosas familias fueron evacuadas hacia refugios temporales.
Según reportes del Sistema de Monitoreo Ambiental de Paraná, el tornado fue de una intensidad excepcional para la región y estuvo acompañado por una tormenta eléctrica de gran potencia. “Se registraron vientos superiores a los 200 km/h, caída de árboles e incluso derrumbe de viviendas enteras”, detallaron fuentes técnicas.
Rescate y asistencia de emergencia
El Gobierno Federal de Brasil envió brigadas de Defensa Civil, bomberos y personal médico para asistir a los heridos y colaborar con las tareas de búsqueda entre los escombros. Además, se dispuso el envío de ayuda humanitaria y la restauración del suministro eléctrico y las comunicaciones, interrumpidas desde el jueves por la noche.
Las autoridades locales mantienen el alerta meteorológico en la región centro-sur de Paraná, ya que persisten condiciones de inestabilidad que podrían generar nuevas tormentas severas.
“La situación es crítica. Hay familias enteras que lo perdieron todo. Estamos priorizando el rescate y la atención médica”, señalaron desde el comando de emergencia regional.
El impacto en las comunidades cercanas
Localidades vecinas, como Laranjeiras do Sul y Guarapuava, también sufrieron daños parciales por las ráfagas. En varios puntos, los equipos de rescate debieron abrir camino entre árboles caídos y postes eléctricos para acceder a las zonas más afectadas.
El Ministerio de Integración y Desarrollo Regional de Brasil informó que se evaluará la declaración de estado de calamidad pública para acelerar el envío de recursos destinados a la reconstrucción.
