El consumo masivo creció 4% en agosto, pero se frena la recuperación en los canales tradicionales

Un nuevo informe de la consultora Scentia reveló que el consumo masivo en Argentina mostró en agosto un avance interanual del 4%. Sin embargo, el dato positivo convive con señales de desaceleración: frente a julio hubo una caída del 1,9% y en el acumulado del año la mejora es apenas del 1,2%.

El consumo masivo volvió a mostrar un repunte en agosto, aunque los analistas advierten que la tendencia es frágil. Según el relevamiento de la consultora Scentia, las unidades vendidas crecieron un 4% frente al mismo mes de 2024, pero el dato mensual marcó un retroceso del 1,9% respecto de julio. En lo que va de 2025, el avance acumulado es del 1,2%, lo que refleja una desaceleración clara.

Para entender este comportamiento, los especialistas recuerdan que en 2023, tras las PASO, el consumo tuvo un pico extraordinario motivado por la incertidumbre inflacionaria y la necesidad de stockeo. Ese punto de comparación explica tanto la caída de agosto 2024 (-15,9%) como el rebote actual, aunque los niveles siguen 13 puntos por debajo de enero 2023.

Diferencias por canales

La foto del mercado muestra fuertes contrastes entre formatos. Los supermercados de cadena retrocedieron 5,1% interanual y los mayoristas 8,1%, confirmando la pérdida de protagonismo de los canales tradicionales.

En cambio, los autoservicios independientes subieron 5,7% interanual, las farmacias 3,3% y el comercio electrónico lideró con un salto del 13,3%. Los kioscos también aportaron al repunte, con un crecimiento del 10,3% interanual, aunque con bajas respecto de julio.

En el acumulado de 2025, los autoservicios crecen 5,5%, el e-commerce 10,2% y los kioscos 8,8%, mientras que supermercados y mayoristas arrastran caídas de 5,4%.

Lectura del mercado

El informe de Scentia sostiene que “el consumo global crece, pero con pérdidas en canales centrales como supermercados y mayoristas”. La tendencia, advierte, es clara: ganan los comercios de cercanía y el canal digital, mientras que pierden los formatos grandes y de stockeo.

La explicación combina factores económicos y sociales: menos poder adquisitivo disponible, precios más contenidos en las compras chicas y una preferencia por resolver consumos cotidianos sin necesidad de grandes traslados.

En conclusión, el consumo masivo avanza en el corto plazo, pero con una dinámica fragmentada y a menor velocidad. El desafío de cara a fin de año será consolidar esa recuperación en un escenario económico aún inestable.