El Gobierno avanza contra la Ley de Etiquetado Frontal y busca eliminar los octógonos negros

El gobierno de Javier Milei impulsa en el Congreso la derogación de la Ley de Etiquetado Frontal, la norma sancionada en 2021 que obliga a incluir octógonos negros en los envases de alimentos para advertir sobre excesos de azúcar, sodio, grasas y calorías.

La iniciativa cuenta con el respaldo del oficialismo y de legisladores aliados, quienes sostienen que el sistema actual “confunde al consumidor”, perjudica la competitividad y genera trabas comerciales para las empresas alimenticias.

El proyecto lleva las firmas del presidente Milei, del jefe de Gabinete Manuel Adorni y del ministro de Salud Mario Lugones. También acompañan la propuesta los diputados Daiana Fernández Molero y Alejandro Bongiovanni.

Cuáles son las críticas del Gobierno al sistema de octógonos

Desde el oficialismo aseguran que, tras más de cuatro años de vigencia, la ley no logró cumplir con los objetivos para los que fue creada y terminó generando distorsiones en el mercado alimenticio.

Uno de los principales cuestionamientos apunta a los parámetros nutricionales impulsados por la Organización Panamericana de la Salud, utilizados como base para determinar cuándo un producto debe llevar sellos de advertencia.

Según los impulsores del proyecto, esos criterios utilizan “umbrales móviles” que miden proporciones respecto del total calórico y no cantidades absolutas por cada 100 gramos, lo que —afirman— genera confusión entre los consumidores.

Además, remarcan que actualmente cerca del 85% de los productos en góndola tienen al menos un sello negro, algo que para el oficialismo provoca que el sistema “pierda efectividad” y se convierta en algo habitual para el consumidor.

Impacto en empresas y exportaciones

Otro de los argumentos del Gobierno está relacionado con el comercio regional y la producción industrial.

Desde el Ejecutivo sostienen que Argentina quedó desalineada respecto de otros países del Mercosur, obligando a las empresas a modificar envases y procesos productivos exclusivamente para el mercado argentino.

Según los fundamentos del proyecto, esto genera mayores costos para las compañías, especialmente para pequeñas y medianas empresas exportadoras.

Los impulsores de la derogación también aseguran que el etiquetado actual “demoniza” a los alimentos industrializados y que la información nutricional ya se encuentra disponible en tablas e ingredientes impresos en cada envase.

Qué puede pasar con la ley

Si el proyecto logra avanzar en el Congreso, los tradicionales octógonos negros podrían desaparecer de las góndolas argentinas.

La Ley de Promoción de la Alimentación Saludable había sido aprobada en 2021 con amplio respaldo parlamentario y fue presentada en su momento como una herramienta para promover hábitos alimenticios más saludables y brindar información clara a los consumidores.