En medio de la creciente tensión política y social que atraviesa Bolivia, un grupo de países del continente expresó su apoyo al presidente Rodrigo Paz Pereira y pidió respetar el orden democrático frente a las protestas y bloqueos que paralizan distintas regiones del país.
El mensaje fue difundido a través de un comunicado del denominado “Escudo de las Américas”, una iniciativa impulsada por Estados Unidos para fortalecer alianzas políticas y estratégicas en la región. Allí, los gobiernos firmantes manifestaron su “profunda preocupación” por las movilizaciones y acusaron a algunos sectores de intentar desestabilizar al gobierno boliviano.
Qué dice el comunicado internacional
El documento sostiene que los países miembros respaldan al gobierno de Bolivia y reclaman que las protestas se desarrollen “de manera pacífica y respetando las instituciones democráticas”. Además, remarcaron que el Estado tiene legitimidad para garantizar el orden público dentro del marco legal.
Entre los países que acompañaron el pronunciamiento aparecen:
- Argentina
- Estados Unidos
- Chile
- Ecuador
- Paraguay
- Panamá
- Costa Rica
- República Dominicana
- El Salvador
- Honduras
- Guyana
- Trinidad y Tobago
El comunicado también advirtió sobre las consecuencias económicas y sociales de los bloqueos, especialmente por las dificultades para transportar combustible, alimentos y suministros médicos hacia distintas regiones bolivianas.
La crisis política y social en Bolivia
La situación en Bolivia continúa agravándose tras varias semanas de protestas y cortes de rutas impulsados principalmente por sectores vinculados al Movimiento al Socialismo (MAS) y seguidores de Evo Morales.
Uno de los puntos más críticos sigue siendo la ciudad de El Alto, desde donde se organizan gran parte de las movilizaciones que afectan a La Paz y complican el abastecimiento en la capital boliviana.
En paralelo, también comenzaron protestas en Santa Cruz de la Sierra, considerada una de las principales bases políticas y económicas del actual gobierno.
Tensión con sindicatos y pedidos de detención
La crisis sumó un nuevo capítulo luego de que trascendiera una orden de captura contra Mario Argollo, principal dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), acusado de promover bloqueos y acciones violentas durante las protestas.
Desde sectores sindicales denunciaron persecución política y confirmaron que el dirigente pasó a la clandestinidad mientras continúan las movilizaciones en distintas ciudades del país.
El gobierno de Rodrigo Paz Pereira sostiene que existen intentos de desestabilización política y asegura que mantendrá el orden institucional frente a la escalada del conflicto.
