La FIFA implementará nuevas reglas para combatir la pérdida deliberada de tiempo, los insultos discriminatorios y otras conductas antideportivas. Los jueces tendrán más facultades que nunca.
A pocos días del inicio del Mundial 2026, la FIFA pondrá en marcha una serie de modificaciones reglamentarias que prometen generar debate. El objetivo es claro: reducir las interrupciones, castigar las conductas antideportivas y garantizar que el tiempo efectivo de juego sea cada vez mayor.
Para lograrlo, los árbitros recibirán nuevas herramientas y un nivel de autoridad superior al que tuvieron en ediciones anteriores. La iniciativa forma parte de la política impulsada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien desde hace años sostiene que el fútbol debe combatir las denominadas «tretas» que alteran el desarrollo normal de los partidos.
«Buscamos proteger el espectáculo y garantizar el juego limpio», señalaron desde la entidad que gobierna el fútbol mundial.
Más castigos para quienes hacen tiempo
Uno de los principales focos estará puesto en las pérdidas deliberadas de tiempo, una práctica habitual en partidos decisivos.
Entre las nuevas medidas, los árbitros podrán impedir el ingreso inmediato de un reemplazante cuando el futbolista sustituido demore intencionalmente su salida del campo de juego. De esta manera, el equipo quedará momentáneamente con un jugador menos.
Además, los arqueros que retengan la pelota durante más tiempo del permitido podrán recibir sanciones deportivas directas. En determinados casos, el rival obtendrá un saque de esquina como castigo por la demora.
La FIFA considera que estas maniobras afectan el espectáculo y reducen significativamente el tiempo efectivo de juego.
Tolerancia cero al racismo
Otro de los puntos centrales estará relacionado con los actos discriminatorios.
Los árbitros tendrán la facultad de detener temporalmente un encuentro, suspenderlo o incluso darlo por terminado si detectan insultos racistas, xenófobos o discriminatorios provenientes de jugadores, integrantes de los cuerpos técnicos o sectores del público.
La medida forma parte del protocolo antirracismo impulsado por la FIFA en los últimos años y que ya comenzó a aplicarse en diversas competiciones internacionales.
Más tiempo agregado
La tendencia iniciada en Qatar 2022 continuará en Norteamérica.
Aquella Copa del Mundo sorprendió por los extensos tiempos adicionados, con partidos que llegaron a superar ampliamente los diez minutos de descuento por tiempo perdido.
El caso más recordado para los argentinos fue el encuentro ante Países Bajos en cuartos de final, cuando una prolongación de diez minutos permitió el empate neerlandés que llevó la definición a los penales.
Ahora, la FIFA pretende profundizar ese criterio para recuperar cada segundo perdido durante el desarrollo de los encuentros.
Un Mundial con árbitros más protagonistas
Las nuevas disposiciones convierten a los árbitros en actores centrales del torneo. Tendrán mayores responsabilidades y también más herramientas para intervenir en situaciones que antes quedaban libradas a la interpretación o simplemente no eran sancionadas.
Sin embargo, la decisión genera controversia entre futbolistas, entrenadores e hinchas. Mientras algunos celebran la búsqueda de un juego más limpio y dinámico, otros consideran que tanto poder podría aumentar el protagonismo arbitral en partidos donde cualquier decisión puede definir un resultado.
Lo cierto es que el Mundial 2026 marcará una nueva etapa para el arbitraje internacional. Y será en la cancha donde se comprobará si estas medidas logran mejorar el espectáculo o si terminan alimentando nuevas polémicas.
