La abogada argentina Agostina Páez, de 29 años, acusada de racismo tras un incidente ocurrido en un bar de Ipanema, en Río de Janeiro, ya tiene fecha de juicio. La Justicia brasileña fijó para el 24 de marzo el inicio de la audiencia de instrucción y juzgamiento en el proceso por injuria racial, un delito que puede contemplar penas de prisión.
La joven permanece en arresto domiciliario en Brasil desde hace dos meses, mientras avanza la causa iniciada luego de que se viralizara un video en el que aparece realizando gestos asociados a primates mientras grita “monos, uh, uh, uh”hacia empleados del establecimiento.
El video que originó la causa
El caso se inició cuando comenzaron a circular imágenes grabadas a la salida de un bar en Ipanema. En el video se observa a la abogada discutiendo con trabajadores del lugar y realizando gestos considerados racistas.
A partir de la difusión del material, la Justicia brasileña abrió una investigación por injuria racial, un delito contemplado en la legislación del país para sancionar expresiones discriminatorias.
El descargo de la acusada
Páez sostuvo que el episodio ocurrió en medio de una discusión con el personal del bar. Según su versión, ella y sus amigas reclamaban que les estaban cobrando consumos que ya habían pagado.
Además, aseguró que durante el conflicto algunos empleados habrían realizado gestos obscenos hacia el grupo, lo que generó la reacción que quedó registrada en el video.
En los últimos días la joven difundió un mensaje en sus redes sociales donde pidió disculpas por lo ocurrido.
“He cometido un error del cual he aprendido. Tuve una reacción equivocada dejándome llevar por el enojo y estoy pagando las consecuencias”, expresó en un video publicado en Instagram.
Cómo será el juicio
De acuerdo con lo explicado por su abogada defensora, Carla Junqueira, la audiencia del 24 de marzo marcará formalmente el inicio del proceso judicial.
Durante esa instancia primero expondrá la fiscalía, luego lo hará la querella y finalmente presentará su posición la defensa. La imputada, por su parte, no estará obligada a declarar.
Uno de los puntos centrales del proceso será la acusación del Ministerio Público, que sostiene que existieron tres episodios distintos de injuria racial durante el incidente.
Esa interpretación se basa en el video viral, en las declaraciones de las presuntas víctimas y en otra grabación realizada dentro del bar.
Las posibles penas
Cada uno de los delitos de injuria racial en Brasil contempla una pena máxima de cinco años de prisión.
Si la Justicia determina que se trató de tres hechos independientes —lo que en el sistema judicial brasileño se denomina concurso material— las condenas podrían sumarse y alcanzar hasta 15 años de cárcel.
Sin embargo, la defensa considera que ese escenario es poco probable debido a que la acusada no posee antecedentes penales, lo que suele derivar en la aplicación de penas mínimas.
La estrategia de la defensa
Otro eje de la estrategia de la defensa será cuestionar la acusación de tres delitos y solicitar que la joven pueda continuar el proceso desde Argentina.
Actualmente Páez permanece en Brasil con monitoreo electrónico y prohibición de salir del país.
Su abogada indicó que ya presentó nuevos pedidos ante la Justicia para revocar esas medidas cautelares, aunque solicitudes similares fueron rechazadas previamente por el tribunal.
Según la defensa, esa decisión se basó en una interpretación incorrecta del tratado de cooperación judicial entre Brasil y Argentina, ya que el acuerdo se aplica en la etapa de ejecución de la pena y no durante la investigación.
