La inflación porteña volvió a desacelerarse en mayo y se ubicó en 2,1%

El índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires mostró una nueva baja respecto de abril. Alimentos, salud y educación estuvieron entre los rubros con mayores aumentos durante el mes.

La inflación en la Ciudad de Buenos Aires registró una suba del 2,1% durante mayo, según informó este lunes la Dirección General de Estadística y Censos porteña. El dato representa una desaceleración de 0,4 puntos porcentuales respecto de abril, cuando el Índice de Precios al Consumidor de Buenos Aires (IPCBA) había alcanzado el 2,5%.

Con este resultado, la inflación acumulada en los primeros cinco meses de 2026 llegó al 14%, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,1%.

El informe oficial reflejó que los aumentos continuaron concentrándose principalmente en alimentos y bebidas no alcohólicas, salud, educación y algunos servicios regulados, aunque con un ritmo de crecimiento menor al registrado durante los primeros meses del año.

La evolución del índice porteño es seguida de cerca por analistas económicos y por el Gobierno nacional debido a que suele anticipar la tendencia del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

En ese contexto, el dato conocido este lunes alimentó las expectativas oficiales de una nueva desaceleración inflacionaria a nivel nacional. El próximo jueves se conocerá el IPC correspondiente a mayo y el mercado espera que se ubique por debajo de los registros observados durante abril.

Desde el Ministerio de Economía vienen sosteniendo que la combinación de equilibrio fiscal, estabilidad cambiaria y menor emisión monetaria está contribuyendo a consolidar una trayectoria descendente de la inflación. Sin embargo, especialistas advierten que todavía persisten presiones en algunos sectores vinculados a servicios, tarifas y costos regulados.

Mientras tanto, la evolución de los precios continúa siendo una de las principales variables observadas por consumidores, empresas e inversores, en un escenario donde el Gobierno busca consolidar la desaceleración inflacionaria como uno de los ejes centrales de su política económica.

El dato difundido por la Ciudad se convierte así en una referencia clave para anticipar el comportamiento del índice nacional y evaluar si la tendencia de desaceleración logra sostenerse durante el segundo semestre del año.