La escalada del conflicto en Medio Oriente dejó un saldo cada vez más dramático: el Ministerio de Salud de Líbanoconfirmó que ya son 2.020 los muertos y más de 6.400 los heridos como consecuencia de los bombardeos de Israel en territorio libanés.
Las cifras reflejan la magnitud de una ofensiva que se intensificó en las últimas semanas y que afecta a distintas regiones del país, no solo a las zonas fronterizas.
Cómo se reactivó el conflicto
El nuevo capítulo de violencia comenzó el 2 de marzo, cuando el grupo Hezbollah lanzó cohetes hacia Israel, rompiendo la tregua vigente desde noviembre de 2024.
Desde entonces, el gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu amplió su ofensiva militar, con ataques que alcanzaron múltiples puntos del territorio libanés.
En las últimas 24 horas, se reportaron 97 nuevas muertes y 133 heridos, lo que evidencia que el conflicto sigue activo y en expansión.
Víctimas y tareas de rescate
Las autoridades libanesas advirtieron que el balance aún es preliminar, ya que los equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros.
La identificación de víctimas se ve dificultada por la necesidad de realizar pruebas de ADN, lo que podría modificar las cifras finales.
Negociaciones sin resultado y tensión global
El conflicto se da en paralelo a un escenario diplomático complejo. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, realizadas en Pakistán, terminaron sin acuerdo tras más de 20 horas de diálogo.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, confirmó que no hubo avances, lo que agrava la incertidumbre en la región.
Por su parte, Irán condicionó cualquier avance al cese de los ataques en Líbano, mientras Israel sostiene que sus operaciones contra Hezbollah no están incluidas en la tregua.
Un conflicto en expansión
La combinación de ofensivas militares activas y negociaciones fallidas mantiene a Medio Oriente en un punto crítico, con impacto no solo regional sino también global, especialmente en el mercado energético.
Sin señales claras de desescalada, el escenario sigue marcado por la violencia y la incertidumbre.
