Quirno buscó bajar la tensión con Brasil tras los cruces entre Milei y Lula

El canciller argentino aseguró que las diferencias entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva se mantienen en el plano político e ideológico y descartó una ruptura de las relaciones bilaterales. Además, expresó su deseo de que el embajador brasileño regrese «lo antes posible» a Buenos Aires.

El canciller Pablo Quirno afirmó este miércoles que el Gobierno nacional no prevé una ruptura en la relación diplomática con Brasil, luego de los recientes cruces entre el presidente Javier Milei y su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

Las declaraciones del funcionario se produjeron después de que el Gobierno brasileño llamara a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, en medio del aumento de la tensión entre ambos países.

El Gobierno descarta una ruptura diplomática

En declaraciones radiales, Quirno sostuvo que las diferencias con el mandatario brasileño se circunscriben al ámbito político e ideológico y remarcó que la relación institucional entre ambos Estados continúa vigente.

«De nuestro lado, no hay absolutamente ninguna chance de que se rompan las relaciones bilaterales», aseguró el canciller.

Asimismo, señaló que la administración argentina procura mantener separados los desacuerdos políticos del vínculo institucional entre ambos países.

El mensaje para el embajador de Brasil

Durante la entrevista, Quirno manifestó que el Gobierno espera que el embajador Julio Bitelli retome sus funciones en Argentina una vez concluidas las consultas realizadas por Brasil.

Según expresó, la intención es continuar trabajando sobre la agenda bilateral que comparten ambos países.

Cómo comenzó el conflicto

La tensión diplomática se intensificó luego de que Javier Milei participara el fin de semana de un acto político en San Pablo, donde expresó su respaldo a la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro.

Durante ese evento, el mandatario argentino formuló duras críticas contra Lula da Silva, a quien calificó de «ladrón» y «presidiario».

Tras esas declaraciones, el Gobierno brasileño convocó al embajador argentino en Brasilia para solicitar explicaciones y llamó a consultas a su representante diplomático en Buenos Aires.

La postura de la Cancillería argentina

Pese a la reacción del Gobierno brasileño, Quirno insistió en que las diferencias políticas no deberían trasladarse al plano institucional.

El funcionario sostuvo que el Presidente participó de un acto partidario y consideró que no resulta conveniente profundizar el intercambio de declaraciones entre ambos gobiernos.

Además, recordó que, desde la perspectiva de la administración argentina, Brasil también intervino en la campaña presidencial de 2023 y señaló que las diferencias ideológicas entre gobiernos no son una situación inédita en la relación bilateral.

Una relación estratégica pese a las diferencias

Brasil es el principal socio comercial de Argentina y ambos países mantienen una agenda conjunta en materia de comercio, industria, energía y coordinación regional.

En ese contexto, el Gobierno argentino busca transmitir que, pese a los desacuerdos políticos entre los presidentes, las relaciones diplomáticas e institucionales continuarán desarrollándose con normalidad.