Trump ordenó nuevos ataques contra Irán pero asegura que la tregua sigue vigente

El conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar tras una nueva serie de bombardeos ordenados por el presidente Donald Trump sobre posiciones militares iraníes en el Golfo Pérsico, aunque desde la Casa Blanca insisten en que la tregua “continúa vigente”. 

Los ataques estuvieron dirigidos contra lanzadores de misiles iraníes desplegados cerca del estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el comercio petrolero mundial. Pese a la ofensiva, Trump aseguró ante periodistas que “esto no afecta ni la tregua ni las negociaciones” y afirmó que Teherán “tiene mucho más interés” en alcanzar un acuerdo definitivo. 

Desde Irán acusaron inmediatamente a Washington de violar el cese del fuego y advirtieron sobre posibles represalias. Según medios estatales iraníes, también hubo bombardeos sobre zonas costeras y ataques contra embarcaciones cerca de Ormuz. 

El escenario genera creciente confusión internacional: mientras ambos gobiernos sostienen conversaciones diplomáticas y hablan de una tregua, los ataques militares continúan.

Trump minimizó los bombardeos

El mandatario estadounidense calificó la ofensiva como una “escaramuza” y definió los ataques como “mínimos”, aunque volvió a amenazar con una respuesta “mucho más violenta” si Irán no acepta las condiciones planteadas por Washington. 

En paralelo, la Casa Blanca confirmó que continúa esperando una respuesta iraní a una propuesta de 14 puntos destinada a avanzar hacia un acuerdo definitivo.

El rol de Marco Rubio y la presión diplomática

Mientras tanto, el secretario de Estado Marco Rubio mantuvo reuniones clave en Roma con el papa León XIV, el secretario de Estado vaticano Pietro Parolin y la primera ministra italiana Giorgia Meloni.

Según trascendió, Rubio intentó recomponer tensiones diplomáticas generadas por recientes declaraciones de Trump y además le dio a Irán un plazo de 24 horas para responder al plan estadounidense. 

Impacto en el petróleo y tensión internacional

La continuidad de las hostilidades volvió a impactar sobre los mercados energéticos. El barril de petróleo Brent superó nuevamente los 100 dólares por temor a interrupciones en el tránsito marítimo a través del estrecho de Ormuz. 

En paralelo, varios países del Golfo reforzaron sus sistemas de defensa aérea mientras la comunidad internacional intenta evitar el colapso definitivo de la tregua.