El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar la tensión diplomática con Venezuela al asegurar que Nicolás Maduro “tiene los días contados” como jefe de Estado. La declaración se conoció este martes a través de una entrevista con Politico, en la que el mandatario estadounidense evitó descartar una posible intervención militar.
Trump afirmó que no podía “hablar de estrategia”, pero dejó abierta la puerta a operaciones terrestres en territorio venezolano. “No descarto ni confirmo nada. Solo diré que sus días están contados”, reiteró, según replicó CNN, en una señal que profundiza el deterioro del vínculo bilateral.
Acusaciones y endurecimiento del discurso
Durante la entrevista, Trump insistió en que el objetivo de su administración es “que el pueblo venezolano reciba un buen trato”, aunque acompañó esa afirmación con duras denuncias contra el gobierno de Maduro. Según dijo, Venezuela habría enviado a Estados Unidos “millones de prisioneros, narcotraficantes y personas con enfermedades mentales”, acusación que utilizó para cuestionar a su antecesor Joe Biden: “Eso ocurrió cuando teníamos un presidente muy estúpido, con un IQ muy bajo”.
El mandatario estadounidense también remarcó su intención de reforzar la ofensiva antidrogas. Recordó que el Pentágono llevó adelante más de 20 ataques contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y adelantó que la próxima etapa se realizará “por tierra”, con operaciones dirigidas a las rutas de distribución que Estados Unidos sostiene haber identificado.
Una advertencia que crece semana a semana
Las declaraciones se producen días después de que Trump advirtiera públicamente que planeaba comenzar con “ataques terrestres” en la región para combatir el tráfico de drogas. Incluso amplió su amenaza a otros países, mencionando a Colombia: “Si producen cocaína, si la distribuyen o la venden, también están sujetos a un ataque”.
El mandatario también lanzó un ultimátum directo a Maduro, exigiendo que abandone el poder antes del viernes, en línea con la estrategia de presión total que impulsa desde su retorno a la Casa Blanca. La administración estadounidense ha reforzado sanciones, impulsado investigaciones por narcoterrorismo y declarado al denominado Cartel de los Soles —que vincula a Maduro y altos mandos militares venezolanos— como organización terrorista extranjera.
Crece la incertidumbre en la región
El tono cada vez más beligerante de Trump genera preocupación en gobiernos latinoamericanos y organismos internacionales, que advierten sobre el riesgo de una escalada militar en un contexto de alta fragilidad institucional en Venezuela.
Por ahora, la Casa Blanca no confirmó planes concretos de intervención, pero el mensaje del presidente norteamericano dejó una señal inequívoca: la presión sobre Maduro está lejos de disminuir y el conflicto diplomático entre ambos países ingresa en una fase mucho más agresiva.
