A once años de Ni Una Menos, el reclamo vuelve a las calles con Agostina Vega como emblema

A once años de la primera movilización que cambió para siempre la discusión pública sobre la violencia de género en Argentina, el movimiento Ni Una Menos volvió a convocar este 3 de junio a una jornada nacional de protesta. La marcha de este año está atravesada por la conmoción generada por los recientes femicidios de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, y de Dulce María Beatriz Candia, de 17 años, en Misiones. 

Bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadxs nos queremos”, organizaciones feministas, sindicales, sociales y de derechos humanos se movilizan en distintos puntos del país para reclamar políticas públicas destinadas a prevenir y erradicar la violencia de género. La convocatoria principal se desarrolla frente al Congreso de la Nación, donde se espera una amplia participación de organizaciones y familiares de víctimas. 

El caso de Agostina Vega se convirtió en uno de los símbolos más fuertes de la movilización de este año. Sus abuelos confirmaron su presencia en la marcha para exigir justicia y acompañar el reclamo colectivo contra los femicidios. El crimen de la adolescente generó una profunda conmoción social y reavivó el debate sobre las herramientas de prevención y protección para niñas y adolescentes. 

La jornada también cuenta con el respaldo de las principales centrales sindicales. Tanto la CGT como la CTA anunciaron su participación en la movilización y remarcaron la necesidad de sostener políticas activas frente a la violencia de género y las desigualdades estructurales que afectan a mujeres y diversidades. 

Desde Ni Una Menos recordaron que el movimiento surgió el 3 de junio de 2015 tras el femicidio de Chiara Páez, una adolescente de 14 años asesinada en Santa Fe. Aquella movilización histórica reunió a cientos de miles de personas y dio origen a uno de los movimientos sociales más importantes de la última década en Argentina. 

Las organizaciones también expresaron preocupación por lo que consideran un debilitamiento de las políticas de prevención y asistencia, además de cuestionar proyectos legislativos que, según advierten, podrían desalentar las denuncias por violencia de género. 

Según datos difundidos por organizaciones especializadas, entre junio de 2015 y mayo de 2026 se registraron más de 3.000 femicidios en el país, una cifra que mantiene vigente el reclamo por medidas de protección, acceso a la justicia y acompañamiento para las víctimas.