En el marco del 50° aniversario del golpe de Estado de 1976, el Gobierno nacional eligió una estrategia particular para el Día de la Memoria: difundió un video institucional y mantuvo sin actividad oficial a la Casa Rosada, que permaneció cerrada y bajo un fuerte operativo de seguridad durante toda la jornada.
El presidente Javier Milei y su gabinete no participaron de actos públicos ni emitieron declaraciones formales, y se mantuvieron en la residencia de Olivos. Según confirmaron fuentes oficiales, se trató de un día sin agenda, acompañado por la decisión de centrar el mensaje en el contenido audiovisual difundido desde las redes oficiales.
El video, de más de una hora de duración, fue presentado bajo el concepto de “Memoria Completa” y reúne testimonios de víctimas de la dictadura y también de personas afectadas por organizaciones armadas en los años 70. La pieza plantea una mirada crítica sobre cómo se construyó el relato histórico en las últimas décadas.
Mientras tanto, la Casa Rosada amaneció totalmente vallada y con acceso restringido. El operativo de seguridad incluyó la presencia de más de 2.000 efectivos de fuerzas federales y de la Ciudad, además de cortes de tránsito en el micro y macrocentro porteño.
El perímetro afectado comprendió zonas clave delimitadas por avenidas como Corrientes, Leandro N. Alem, Paseo Colón, Belgrano y Carlos Pellegrini, en coincidencia con la movilización de organizaciones hacia Plaza de Mayo, donde se realizó el acto central de la jornada.
En paralelo, distintas columnas comenzaron a concentrarse desde el mediodía para marchar hacia el centro, en una convocatoria que, como cada año, reunió a organismos de derechos humanos, sindicatos y agrupaciones políticas.
Desde el oficialismo, una de las pocas voces que se expresó fue la de Patricia Bullrich, quien remarcó la importancia de la democracia y sostuvo que “la violencia y el terror nunca pueden ser el arma para imponer ideas”.
La jornada se desarrolló así entre movilizaciones masivas en las calles y una Casa Rosada sin actividad, en una fecha cargada de simbolismo y debate sobre la memoria histórica en Argentina.
