Una nueva variante del Covid-19, bautizada como “Frankenstein” por su origen recombinante, fue detectada en Brasil y ya preocupa a las autoridades sanitarias por su rápida expansión. En Argentina aún no hay confirmación oficial, pero los especialistas advierten sobre su posible llegada.
Mientras el mundo intenta dejar atrás los días más críticos de la pandemia, una nueva cepa del coronavirus vuelve a encender alertas. Se trata de la variante XFG, técnicamente llamada Stratus pero apodada “Frankenstein” por los científicos, debido a que surgió de la combinación de dos subvariantes previas (LF.7 y LP.8.1.2) en un mismo paciente en Canadá.
En las últimas horas, el Instituto Oswaldo Cruz de Brasil confirmó su presencia en ese país. La cepa ya fue identificada en importantes regiones como Río de Janeiro, San Pablo, Ceará y Santa Catarina. Esto coloca a la Argentina en una situación de vigilancia epidemiológica, ya que la frontera con Brasil facilita el ingreso de nuevas variantes.
En nuestro país, el seguimiento del virus se dificulta por el bajo nivel de secuenciación genómica disponible. La última información publicada en el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) data de hace casi dos meses (semana 21), lo que deja al sistema sin herramientas actualizadas para confirmar o descartar la presencia de Stratus en el territorio.
Síntomas y características de Stratus
A diferencia de otros virus respiratorios, esta variante no presenta estacionalidad, por lo que puede circular en cualquier época del año. Un síntoma distintivo que ha llamado la atención es la voz ronca o difonía, aunque también incluye signos ya conocidos: dificultad respiratoria, pérdida del gusto y olfato, dolor de garganta, dolor de cabeza y diarrea.
Además, España atraviesa actualmente un fuerte repunte de contagios en plena temporada de verano, con casos que se triplicaron en pocas semanas. Los especialistas atribuyen este aumento en parte a la rápida expansión de la cepa Frankenstein.
La variante desciende de la familia Ómicron y fue clasificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “variante bajo vigilancia”. Aunque muestra una ventaja de crecimiento frente a otras cepas, aún no se determinó si provoca cuadros más severos.
La comunidad científica recomienda no bajar la guardia y continuar con las medidas de prevención, especialmente en poblaciones de riesgo o con viajes internacionales.
