n una nueva señal de alineamiento con el oficialismo, un grupo de diputados de la Unión Cívica Radical (UCR) anunció la conformación de un interbloque con La Libertad Avanza (LLA) en la Cámara de Diputados de la Nación. La decisión marca un quiebre dentro del centenario partido y refuerza el respaldo legislativo del presidente Javier Milei, que aún no cuenta con mayoría parlamentaria.
El nuevo espacio fue bautizado como «La Liga del Interior» y está integrado por los radicales Mariano Campero (Tucumán), Federico Tournier (Corrientes), Luis Picat (Córdoba), Pablo Cervi (Neuquén) y Francisco Monti (Catamarca).
Apoyo abierto al Gobierno
Fue Campero quien dio el primer paso público al compartir en la red social X una foto junto a sus nuevos aliados libertarios y escribir: «Lo que nos une es una convicción: la Argentina no puede retroceder. Por eso, desde el comienzo venimos garantizando la gobernabilidad de Javier Milei. Hoy profundizamos esa postura formando un interbloque con La Libertad Avanza.»
El mensaje incluyó también una mención al presidente de la Cámara baja, Martín Menem, quien se consolida como figura de referencia para este nuevo bloque de radicales disidentes.
Francisco Monti, por su parte, expresó que “desde el primer día acompañamos las reformas del gobierno de Javier Milei” y destacó la voluntad del grupo de «aportar una mirada federal y republicana» desde la flamante Liga del Interior.
Una UCR dividida
El movimiento profundiza la fractura dentro de la UCR, donde conviven distintas posturas frente al Gobierno nacional: algunos sectores permanecen alineados con Unión por la Patria, otros con el PRO, y ahora un nuevo grupo se acerca a la órbita de La Libertad Avanza.
Este nuevo interbloque no solo buscará influir en las votaciones parlamentarias claves para el oficialismo, sino que también se perfila como una herramienta política con vistas a las elecciones legislativas de octubre.
En un Congreso donde el oficialismo carece de mayoría en ambas cámaras, cada respaldo cuenta. En este contexto, el apoyo de estos radicales libertarios podría ser clave para evitar que avancen proyectos legislativos contrarios al plan económico de Milei, que mantiene el poder de veto presidencial como su principal herramienta de control.
