EE.UU. prepara ataques a instalaciones militares en Venezuela en nombre de la lucha antidrogas

La administración de Estados Unidos evalúa lanzar ataques a instalaciones militares dentro de Venezuela, en el marco de una nueva fase de su ofensiva contra las redes de narcotráfico que, según Washington, estarían vinculadas al régimen de Nicolás Maduro.

De acuerdo con informes de inteligencia citados por medios norteamericanos, el plan busca neutralizar bases militares, pistas de aterrizaje y depósitos navales utilizados para operaciones ilegales. Los ataques podrían ocurrir “en cualquier momento”, según fuentes vinculadas al Departamento de Defensa.


Objetivos y alcance del operativo

Los puntos bajo estudio incluirían instalaciones controladas por el ejército venezolano que Estados Unidos identifica como soporte logístico del llamado Cartel de los Soles, una estructura criminal presuntamente encabezada por altos mandos del régimen bolivariano.

La estrategia se enmarca en una campaña más amplia para interrumpir las rutas del narcotráfico en el Caribe y el Pacífico oriental. En los últimos meses, el Pentágono incrementó su presencia militar en la región, desplegando destructores, aviones de reconocimiento P-8 y unidades anfibias con unos 4.500 efectivos.


Recompensas y acusaciones

La administración estadounidense también duplicó la recompensa por información que conduzca a la captura de Nicolás Maduro, elevándola a 50 millones de dólares, la más alta ofrecida por un mandatario extranjero.

Además, ofrece 25 millones de dólares por varios de sus principales colaboradores, entre ellos Diosdado Cabello, acusado de dirigir operaciones del cartel, y Vladimir Padrino López, ministro de Defensa, también imputado por narcotráfico.

Según la fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, el gobierno venezolano mantiene vínculos con organizaciones criminales transnacionales como el Tren de Aragua y el Cartel de Sinaloa, configurando una “amenaza directa a la seguridad nacional estadounidense”.


Escalada militar y tensiones diplomáticas

Desde agosto, Estados Unidos reforzó su despliegue frente a las costas venezolanas, conformando una Fuerza de Tarea Conjunta en el mar Caribe. La operación, oficialmente orientada a la lucha antidroga, es vista por analistas como un paso hacia una posible incursión limitada en territorio venezolano.

Los reportes sobre un inminente ataque generan preocupación internacional, ante el riesgo de una escalada militar en la región. Caracas advirtió que cualquier agresión será considerada un acto de guerra, y llamó a la comunidad internacional a condenar “la violación de la soberanía venezolana”.