Primer semestre: el Gobierno registra el mayor nivel de ejecución del gasto en una década

A pesar del discurso de ajuste, el Ejecutivo nacional ya ejecutó el 45% del presupuesto anual. Si continúa la tendencia, podría quedarse corto de fondos antes de fin de año.

Contrario a la imagen de austeridad que intenta proyectar, el Gobierno nacional alcanzó en el primer semestre de 2025 el nivel de ejecución presupuestaria más alto de los últimos 10 años. Según datos de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), ya se utilizó el 45% del crédito vigente, por encima del promedio histórico del 40% registrado para esta altura del año.

Esta sobre-ejecución se explica, en parte, por la aplicación de la nueva fórmula de movilidad previsional, que ajusta el gasto automáticamente. Sin embargo, el Gobierno enfrenta un dilema: si mantiene este ritmo, deberá reducir el gasto en el segundo semestre o ampliar los créditos presupuestarios para sostener su objetivo de superávit primario del 1,6% del PBI.

¿Alcanza el presupuesto?

El actual presupuesto vigente es el prorrogado de 2023, modificado por una serie de decisiones administrativas y decretos a lo largo del año. Entre ellos:

  • DA 3/25: adecuación de gastos y recursos iniciales.
  • DNU 186/25: reducción de gastos por $8.075 millones.
  • DA 10/25: aumento del crédito en $24.800 millones.
  • DNU 425/25: incremento de recursos en $43,86 billones y de gastos en $31,39 billones.

Pese a estas modificaciones, desde ASAP advierten que los $126 billones previstos podrían resultar insuficientes, sobre todo si avanza el paquete fiscal recientemente aprobado en el Senado, que exigiría nuevos recursos.

Superávit en cifras, pero con ayuda del BCRA

Durante el primer semestre, el Gobierno logró mantener resultados fiscales positivos:

  • Resultado financiero: $13,93 billones.
  • Resultado primario: $19,03 billones.

No obstante, estos resultados se vieron impulsados por ingresos extraordinarios del BCRA registrados en abril. Si se excluyen esas utilidades, el resultado financiero baja a $1,64 billones y el primario a $6,73 billones, lo que revela una situación más ajustada de lo que sugieren las cifras totales.

En términos relativos, el resultado financiero sin ingresos del BCRA representó el 2,3% de los ingresos totales, 1,5 puntos por encima del mismo período de 2024 (0,8%), pero muy por debajo del rojo que marcó 2023, cuando el déficit alcanzaba el 34,5% de los ingresos en igual período.

Perspectivas para la segunda mitad del año

El Gobierno deberá optar entre desacelerar el gasto público en el segundo semestre o recurrir a nuevas fuentes de financiamiento si desea cumplir con el compromiso fiscal asumido. A la vez, el contexto político —con elecciones cada vez más cercanas y tensiones en el Congreso— podría condicionar las decisiones económicas clave.

El balance del primer semestre pone en evidencia que el ajuste fiscal no es homogéneo, y que ciertos sectores, como el previsional, siguen absorbiendo gran parte del gasto. También sugiere que, más allá de los discursos, el margen de maniobra para recortar puede estar llegando a su límite.