El juicio por el caso Cuadernos entra en una etapa clave: reaparecen testimonios que apuntan al kirchnerismo

El juicio oral por el caso de los Cuadernos de las Coimas avanzó este jueves con la lectura de las declaraciones de los denominados “arrepentidos” y volvió a poner en escena acusaciones directas contra figuras centrales de los gobiernos kirchneristas. En esta tercera audiencia, el Tribunal Oral Federal 7 repasó los testimonios de Oscar Centeno, Claudio Uberti, José López y varios empresarios que admitieron haber participado de un presunto sistema de recaudación ilegal vinculado a la obra pública entre 2003 y 2015.

Durante la lectura, se volvió a mencionar el rol que la acusación le atribuye a Cristina Fernández de Kirchner, Néstor Kirchner, Julio De Vido y Roberto Baratta en el entramado investigado. Según el expediente, la operatoria habría continuado incluso después de la muerte del expresidente, ya bajo la presidencia de Cristina Kirchner.

En su testimonio de 2018, Oscar Centeno, el chofer que registró los movimientos en los conocidos cuadernos, declaró que durante la gestión de Cristina las recorridas para recolectar bolsos con dinero se realizaban, como mínimo, una vez por semana. También aseguró haber visto a la entonces mandataria “en diversas oportunidades” durante esos traslados y detalló que los destinos habituales de las entregas incluían la quinta de Olivos y el departamento de la calle Uruguay.

Centeno explicó además que en algunos momentos las recolecciones podían llegar a realizarse hasta tres veces por semana y que, cuando surgieron sospechas de que podían ser grabados, se delegaron algunas tareas en empleados del Ministerio de Planificación.

Otro de los arrepentidos cuya declaración fue leída es Claudio Uberti, quien relató su participación en el traslado de valijas con dinero hasta el departamento ubicado en Uruguay al 1300. Según su testimonio ante el fiscal Carlos Stornelli, ese dinero era contado y organizado allí antes de ser enviado a Santa Cruz. Uberti sostuvo que Cristina Fernández estaba al tanto de esas maniobras y que incluso presenció algunos movimientos.

También describió viajes en el avión presidencial trasladando dinero hacia el sur del país y mencionó que, según información transmitida por colaboradores cercanos al expresidente, habría habido importantes sumas de dinero en propiedades vinculadas a la familia Kirchner.

El testimonio de José López, ex secretario de Obra Pública y detenido en 2016 cuando intentaba ocultar bolsos con dólares en un convento, formó otro eje central de la audiencia. López declaró que en 2011 recibió órdenes de reactivar la recaudación con fines de campaña y que su nexo operativo sería Roberto Baratta. Además, afirmó que luego de la muerte de Néstor Kirchner mantuvo conversaciones con Cristina Fernández, quien estaba informada sobre el sistema que, según él, funcionaba en el área de obra pública.

Las declaraciones también incluyeron a empresarios arrepentidos como Aldo Roggio, Ángelo Calcaterra, Juan Carlos De Goycoechea, Enrique Pescarmona, Armando Loson y Carlos Wagner, quienes coincidieron en señalar a Baratta como una figura clave en el cobro de coimas para acceder a contratos de infraestructura.

En cuanto a la dinámica del proceso, el tribunal continuará con las audiencias los días martes y jueves. Además, se evalúa el posible traslado del juicio a la sala AMIA de Comodoro Py a partir del 10 de diciembre, lo que permitiría retomar sesiones presenciales con mayor frecuencia. Actualmente, varios imputados siguen las audiencias de manera remota, incluido Julio De Vido, quien permanece detenido en el penal de Ezeiza tras quedar firme su condena por la tragedia de Once.

La causa Cuadernos, una de las más trascendentes en la historia judicial reciente del país, entra así en una etapa clave, en la que se comenzará a determinar si los imputados ratifican sus declaraciones y cómo impactarán sus testimonios en el avance del debate oral.