El operativo secreto que derrocó a Isabel Perón: cómo se ejecutó el golpe desde el aire

El golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 no fue un hecho improvisado. Detrás de la caída del gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón existió una planificación minuciosa que incluyó inteligencia, estrategia militar y una operación clave: el secuestro de la Presidenta en pleno vuelo.

Según reconstrucciones históricas, el plan diseñado por las Fuerzas Armadas se desarrolló en varias etapas. La primera consistía en asegurar la detención de Isabel Perón sin generar enfrentamientos armados en la Casa Rosada o en la Quinta de Olivos, donde se esperaba resistencia por parte de su custodia y del Regimiento de Granaderos a Caballo.

Ante ese escenario, los militares optaron por una alternativa inédita: interceptar a la Presidenta durante un traslado aéreo. El helicóptero presidencial fue desviado de su ruta original y utilizado como medio para concretar su detención y traslado a una base militar, marcando así el inicio efectivo del golpe. 

La operación estuvo a cargo de altos mandos de la Fuerza Aérea y fue ejecutada por pilotos seleccionados bajo estrictos criterios. Ambos habían sido entrenados durante semanas para una misión que requería precisión, rapidez y absoluto sigilo.

Durante la madrugada del 24 de marzo, la comitiva presidencial abordó el helicóptero sin sospechar el desenlace. En cuestión de minutos, la aeronave cambió su trayectoria y se dirigió al destino pactado por los golpistas. Con esa maniobra, la Presidenta quedó detenida y se dio paso a la instauración de la junta militar.

El operativo formó parte de un plan más amplio que incluía la toma de medios de comunicación, la emisión de comunicados oficiales y una serie de acciones coordinadas para asegurar el control total del país en pocas horas.

Con el paso del tiempo, muchos de los documentos oficiales vinculados a esa operación desaparecieron, lo que dificultó durante décadas la reconstrucción completa de los hechos. Sin embargo, investigaciones posteriores permitieron conocer detalles clave sobre cómo se ejecutó la maniobra que puso fin a la democracia.

A casi 50 años de aquel episodio, la historia de esa madrugada sigue revelando aspectos poco conocidos sobre uno de los momentos más determinantes de la Argentina contemporánea.