Escándalo Suizo Argentina: los contratos del Estado crecieron 2.678% en apenas un año

La droguería vinculada al caso de corrupción en la ANDIS pasó de manejar contratos por $3.898 millones en 2024 a más de $108.000 millones en 2025, en medio de denuncias que salpican a Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem.

Un crecimiento fuera de escala

La Droguería Suizo Argentina, propiedad de la familia Kovalivker, quedó en el centro de la tormenta tras los audios de Diego Spagnuolo, exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), en los que denunció un presunto sistema de coimas que involucraría al círculo íntimo de Javier Milei.

Ahora, una investigación de La Nación reveló que, durante la gestión libertaria, los contratos estatales adjudicados a la empresa crecieron 2.678% en un solo año: de $3.898 millones en 2024 a $108.299 millones en 2025.

El salto se da en un contexto en el que la inflación acumulada fue del 117,8% en 2024 y del 17,3% hasta julio de 2025, muy lejos del incremento exponencial que consiguió la firma.

Contratos millonarios en Salud y hospitales

El caso más llamativo fue la adjudicación de $78.267 millones del Ministerio de Salud en marzo, a cargo de Mario Lugones, para distribución y almacenamiento de medicamentos y vacunas que requieren cadena de frío. En esa compulsa, Suizo Argentina compitió solo contra Andreani, OCA y Correo Argentino, al ser la única droguería habilitada como operadora logística.

La segunda contratación más grande fue de $15.393 millones, firmada por el director del Hospital Posadas, Ángel Elía, también en marzo, para la provisión de medicamentos.

A esto se suman 33 contratos más, distribuidos entre organismos como la Armada, la Policía Federal, el Ejército, el Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur y el Hospital Baldomero Sommer.

Audios y vínculos políticos

En los audios filtrados, Spagnuolo relató cómo Suizo Argentina habría sido el canal para subir un “retorno del 8%” a la Presidencia. Allí mencionó directamente a Karina Milei y a Lule Menem, señalándolos como beneficiarios de una parte de las coimas.

La magnitud del negocio con el Estado y el crecimiento inédito de la droguería alimentan las sospechas de que, detrás de los contratos, se escondía un entramado de corrupción sistemática.