El director del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Federico Furiase, aseguró este miércoles que el esquema de bandas de flotación del dólar será retomado una vez que pasen las elecciones legislativas, luego de que el gobierno de Javier Milei decidiera intervenir en el mercado cambiario para frenar la presión sobre la divisa.
En diálogo con A24, Furiase explicó que la medida fue coordinada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y aclaró que no implicó el uso de reservas internacionales del Banco Central. “Hoy no hay intervención sobre las reservas del Banco Central. Los dólares usados por el Tesoro provienen de su superávit fiscal y de sus operaciones en el mercado”, afirmó.
El objetivo: proveer liquidez sin afectar reservas
El funcionario detalló que el Tesoro ya compró 3.000 millones de dólares en sucesivas operaciones, incluyendo 1.500 millones en Bonte a $1.130 y otros 1.500 millones a $1.250, lo que garantiza “munición suficiente” para operar sin comprometer las reservas de la autoridad monetaria.
Según Furiase, la decisión de intervenir en el mercado tuvo como finalidad asegurar liquidez y evitar saltos abruptos en un contexto de fuerte volatilidad política y económica. “En sucesivas rondas hemos visto que con muy poco volumen el dólar puede subir. Por eso, para asegurar el buen funcionamiento del mercado, proveemos liquidez”, señaló.
Coordinación con el FMI
Furiase remarcó que el Fondo fue informado de la medida y la respaldó: “Al Fondo le pareció genial que sea transparente y que se avise al mercado. Está al tanto de todo lo que venimos haciendo”.
El funcionario insistió en que se trata de una estrategia temporal: “Después de las elecciones se retomará el esquema de flotación con intervención del Banco Central en el piso y el techo de la banda, para evitar fluctuaciones extremas”.
La intervención y el impacto electoral
La aclaración de Furiase llega después de que el martes el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, anunciara oficialmente la participación del Tesoro en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). El comunicado se conoció a media mañana, cuando el dólar rondaba los $1.380, y una hora después había bajado a $1.362.
En rigor, lo que hizo Quirno fue confirmar lo que el mercado ya sospechaba: que el Tesoro se estaba desprendiendo de dólares desde la semana pasada para contener la escalada cambiaria y evitar que el salto del tipo de cambio se traduzca en mayor inflación y complique las chances electorales del Gobierno.
