El sector industrial argentino continúa mostrando señales de tensión. Según el Índice de Producción Industrial (IPI) de FIEL, la producción cayó un 1,2% en junio respecto al mes anterior (serie desestacionalizada) y acumula un retroceso del 0,8% en el primer trimestre. Desde la UCPA (en representación de las Pymes), advirtieron que el panorama se complica con mayor apertura de importaciones, aceleración de costos y una tasa de interés que encarece el financiamiento productivo.
Más de la mitad de las pequeñas y medianas empresas no espera mejoras en el corto plazo y el 19 % ya redujo personal en el segundo trimestre. Los sectores más afectados incluyen confección, metalurgia y fundición, que enfrentan una caída persistente pese a que ramas como maquinaria o muebles muestran tímidos repuntes.
Empresarios destacan que para revertir esta tendencia se necesitan créditos accesibles y políticas de apoyo, algo que todavía no se refleja en el mercado financiero pese al impulso del acuerdo con el FMI.
