Una jornada de entrenamiento terminó en tragedia este domingo en el este de Francia, cuando una avioneta utilizada para actividades de paracaidismo se precipitó a tierra pocos minutos después de despegar y provocó la muerte de las once personas que viajaban a bordo.
El siniestro ocurrió en la localidad de Tomblaine, en las inmediaciones del aeródromo de Nancy-Essey, donde equipos de emergencia y especialistas trabajan para determinar qué originó la caída de la aeronave.
La principal hipótesis apunta a un desperfecto mecánico
De acuerdo con las primeras averiguaciones, la avioneta habría sufrido una falla técnica instantes después del despegue, lo que impidió que el piloto pudiera recuperar el control.
La aeronave terminó impactando en una zona urbana cercana a un área comercial, aunque, pese a la violencia del choque, las autoridades confirmaron que no hubo víctimas entre los vecinos ni personas que se encontraban en tierra.
Los restos del avión quedaron esparcidos sobre la avenida Salvador Allende, donde se montó un amplio operativo de seguridad para facilitar el trabajo de los peritos.
Quiénes eran las víctimas
Las primeras informaciones indican que entre los fallecidos se encontraban el piloto de la aeronave, cinco instructores de paracaidismo y cinco alumnos que participaban de una actividad organizada por un club especializado.
Las autoridades francesas aún trabajan en la identificación formal de todas las víctimas antes de difundir la lista oficial.
Operativo e investigación
Tras el accidente, efectivos policiales, bomberos y equipos de rescate acordonaron el sector mientras los especialistas comenzaron el relevamiento de los restos de la aeronave y la recolección de evidencias.
La investigación quedó a cargo de los organismos competentes en materia de seguridad aérea, que analizarán el estado del avión, su mantenimiento, las comunicaciones previas al despegue y las condiciones operativas del vuelo para establecer qué provocó el siniestro.
El Gobierno sigue de cerca el caso
La magnitud de la tragedia motivó el desplazamiento de autoridades nacionales hasta el lugar del accidente. Funcionarios del Gobierno francés supervisaron el operativo y expresaron sus condolencias a las familias de las víctimas.
Mientras avanzan las pericias, el accidente ya es considerado uno de los hechos aeronáuticos más graves registrados en Francia en los últimos tiempos y mantiene conmocionada a la comunidad de Nancy y al ambiente del paracaidismo deportivo.
