La Confederación General del Trabajo (CGT) realizará este jueves 18 de diciembre una marcha nacional en rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei y actualmente en debate en el Congreso durante las sesiones extraordinarias.
En la Ciudad de Buenos Aires, la movilización tendrá como punto de concentración la Plaza del Congreso y comenzará a partir de las 15 horas, mientras que en distintas provincias se replicarán protestas y actos organizados por las regionales sindicales.
La protesta se da en un contexto de fuerte tensión entre el Gobierno y el movimiento sindical, luego de que el Ejecutivo enviara al Senado el proyecto de reforma laboral como parte de su agenda legislativa prioritaria, junto con el Presupuesto 2026 y la reforma tributaria.
Rechazo sindical al proyecto oficial
Desde la central obrera sostienen que la iniciativa oficial implica un retroceso en derechos laborales individuales y colectivos, y advierten que el texto responde a una mirada ideológica que, según señalan, no contempla la realidad del mercado de trabajo argentino.
Bajo la conducción del triunvirato integrado por Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, el Consejo Directivo de la CGT se reunió en la sede de Azopardo para definir la movilización y ratificar su postura de rechazo al proyecto.
El secretario general de la UOCRA, Gerardo Martínez, fue uno de los dirigentes que expresó con mayor dureza la posición sindical. “No podemos aceptar un planteo que pretende quitar derechos y romper las estructuras del derecho colectivo e individual del trabajo”, afirmó, en referencia a la iniciativa que impulsa el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Aunque la CGT se retiró formalmente del Consejo de Mayo, Martínez continuó participando de algunas instancias de debate y advirtió que el borrador de la reforma contiene “una postura ideológica muy extrema” que no coincide con las necesidades de los trabajadores.
Un nuevo frente de conflicto social
La marcha de este jueves se produce apenas un día después de los incidentes registrados frente al Congreso durante el debate del Presupuesto 2026 en Diputados, y en medio de un clima de creciente conflictividad social.
Desde la CGT no descartan profundizar las medidas de fuerza si el Gobierno avanza con la aprobación del proyecto sin modificaciones sustanciales. En tanto, el oficialismo busca acelerar los tiempos legislativos para darle media sanción a la reforma antes de fin de año o, en su defecto, retomar el debate en febrero.
La movilización de hoy aparece así como el primer gran test de resistencia sindical frente a la agenda laboral del Gobierno de Javier Milei.
