Diputados de distintos bloques impulsan una interpelación y una moción de censura contra el jefe de Gabinete. También crecen las presiones desde el Senado para que brinde explicaciones públicas.
La presentación de la declaración jurada rectificativa de Manuel Adorni reactivó la ofensiva de la oposición en el Congreso. Legisladores de diferentes espacios políticos solicitaron una sesión especial para debatir proyectos de interpelación y una posible moción de censura contra el jefe de Gabinete, en medio de los cuestionamientos por la evolución de su patrimonio y las explicaciones brindadas sobre sus activos.
La iniciativa fue impulsada por representantes de Unión por la Patria, Provincias Unidas, sectores provinciales e integrantes de la izquierda, quienes pidieron tratar el tema en una sesión prevista para el próximo 23 de junio.
Qué cuestiona la oposición
Los proyectos presentados sostienen que un funcionario de la jerarquía del jefe de Gabinete tiene la obligación de informar con precisión la totalidad de sus bienes y activos, especialmente cuando existen diferencias significativas entre declaraciones patrimoniales sucesivas.
Los legisladores consideran necesario que Adorni explique públicamente diversos aspectos vinculados a sus ahorros, inversiones y la información incorporada en la declaración jurada presentada recientemente ante la Oficina Anticorrupción.
Además, remarcan que el funcionario había asegurado previamente ante el Congreso haber cumplido con todas las obligaciones previstas por la Ley de Ética Pública.
Presión también desde el Senado
El debate no se limita a la Cámara de Diputados. En el Senado también crecieron los reclamos para que el jefe de Gabinete comparezca ante los legisladores en cumplimiento de lo establecido por la Constitución Nacional.
La vicepresidenta Victoria Villarruel convocó a una reunión de Labor Parlamentaria para analizar la situación y avanzar en un pedido formal para que Adorni presente su informe de gestión y responda consultas de los distintos bloques.
Desde sectores opositores y también desde algunos espacios dialoguistas recuerdan que la Constitución establece la obligación del jefe de Gabinete de concurrir periódicamente al Congreso para informar sobre la marcha del Gobierno.
El PRO tomó distancia
Mientras el oficialismo intenta contener el impacto político de la controversia, el PRO difundió un comunicado con críticas hacia la situación generada.
La fuerza presidida por Mauricio Macri expresó preocupación por el desgaste institucional que provocan las sucesivas polémicas relacionadas con funcionarios nacionales y advirtió sobre la necesidad de preservar la confianza pública.
Aunque el partido no confirmó acompañamiento a los proyectos de interpelación, el pronunciamiento fue interpretado como una señal de malestar dentro de uno de los principales aliados parlamentarios del Gobierno.
Cómo sigue el proceso
Para que la interpelación avance, la oposición deberá reunir primero el quórum necesario en la sesión especial convocada para el 23 de junio. Posteriormente, los proyectos deberán pasar por las comisiones correspondientes antes de regresar al recinto para su tratamiento definitivo.
Mientras tanto, la situación de Adorni continúa bajo fuerte observación política y judicial, en un contexto donde cada nueva revelación sobre su patrimonio genera nuevas repercusiones dentro y fuera del Congreso.
