Cuba, en crisis: un fuerte terremoto agrava la situación en medio de apagones masivos

Cuba atraviesa una profunda crisis energética y social que se vio agravada en las últimas horas por un terremoto de magnitud 5,8, que sacudió el oriente del país y generó preocupación por daños materiales y posibles víctimas.

El sismo ocurrió durante la madrugada y tuvo epicentro a unos 30 kilómetros al sureste de Imías, en la provincia de Guantánamo, con una profundidad de 30 kilómetros. El movimiento fue percibido con fuerza en varias regiones, incluyendo Santiago de Cuba y Holguín, y también se sintió en zonas del Caribe.

Daños y alerta por réplicas

Según los primeros reportes, el temblor provocó derrumbes parciales en viviendas, daños en infraestructuras y nuevas interrupciones en el ya deteriorado sistema eléctrico.

Equipos de emergencia fueron desplegados para asistir a la población, mientras hospitales y centros de salud atienden a personas con heridas. Aunque no hay cifras oficiales confirmadas, trascendió que habría heridos y posibles víctimas fatales.

Especialistas advirtieron además sobre la posibilidad de réplicas, por lo que se mantiene el alerta en las zonas más afectadas.

Un país en medio de apagones

El terremoto se produce en un contexto crítico para la isla: sus 10 millones de habitantes enfrentan cortes de luz diarios, que en muchos casos se extienden por más de 24 horas.

El sistema eléctrico cubano no logra cubrir ni siquiera el 50% de la demanda energética, lo que obliga a programar apagones masivos en todo el país. En ciudades como La Habana, solo una parte de la población cuenta con suministro en simultáneo.

Desde el propio gobierno reconocen que el restablecimiento del servicio es parcial y progresivo, reflejando la gravedad de la crisis.

Un escenario cada vez más complejo

La combinación de un desastre natural con una crisis estructural agrava la situación social y económica en la isla. La falta de energía afecta no solo a los hogares, sino también a hospitales, transporte y producción, profundizando las dificultades diarias de la población.

El gobierno pidió a los ciudadanos mantener la calma y seguir las indicaciones de los organismos de protección civil, mientras continúan las evaluaciones de daños.

En paralelo, el contexto internacional suma tensión, con declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien volvió a referirse a la situación cubana en medio del agravamiento del escenario interno.

Cuba enfrenta así un panorama crítico, donde la crisis energética y los fenómenos naturales se combinan y exponen la fragilidad del sistema en uno de los momentos más difíciles de los últimos años.