En el Congreso, Adorni rechazó las acusaciones y aseguró que probará su inocencia

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aprovechó su exposición en la Cámara de Diputados para responder a las denuncias judiciales en su contra y sostuvo que no existieron irregularidades en su patrimonio ni en sus viajes al exterior.

Con la presencia del presidente Javier Milei en uno de los palcos, el funcionario cerró su intervención con un mensaje directo: aseguró que demostrará su inocencia en la Justicia.

Defensa por los viajes oficiales

Uno de los puntos centrales de su exposición fue el viaje realizado a Estados Unidos en marzo de 2026. Adorni explicó que la misión oficial fue autorizada conforme a la normativa vigente y negó cualquier tipo de irregularidad.

Además, se refirió a la participación de su esposa en la comitiva y aclaró que viajó como invitada en el tramo de ida, mientras que el regreso lo realizó en un vuelo comercial.

“El viaje fue debidamente autorizado y no hubo delito”, remarcó.

También rechazó versiones sobre supuestos financiamientos externos: “Las acusaciones sobre viajes pagados por terceros son falsas”, sostuvo.

Patrimonio y acusaciones

El jefe de Gabinete negó cualquier tipo de irregularidad en su situación patrimonial y aseguró que todos sus gastos personales fueron afrontados con recursos propios.

En ese sentido, afirmó haber cumplido con la Ley de Ética Pública y remarcó que no existe ningún vínculo contractual entre el Estado y su entorno familiar.

También desmintió haber participado en contrataciones cuestionadas y aseguró que no hay acuerdos entre organismos públicos y personas allegadas.

Cierre con respaldo político

Sobre el final de su intervención, Adorni agradeció el respaldo del Presidente y del equipo de gobierno, en un contexto de fuerte tensión política con la oposición.

“Estoy cumpliendo con la Constitución y mostrando el resultado de nuestro trabajo”, afirmó.

El paso del jefe de Gabinete por el Congreso se dio en medio de una investigación judicial en curso y dejó planteado un escenario de alta exposición política, donde la defensa pública y judicial avanzan en paralelo.