El Gobierno nacional se prepara para conmemorar un nuevo aniversario del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, en un contexto marcado por la tensión política entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel, quienes podrían participar en actos distintos por segundo año consecutivo.
El mandatario encabezará el acto central este jueves a las 10 en la plaza San Martín, en Retiro, acompañado por su gabinete y funcionarios cercanos. Allí se espera un discurso con definiciones sobre la soberanía de las Islas Malvinas y un eventual llamado al diálogo con el Reino Unido.
En paralelo, Villarruel fue invitada a participar de las actividades tradicionales en Tierra del Fuego, especialmente en Río Grande y Ushuaia, donde se realizan cada año homenajes a los excombatientes. Sin embargo, su presencia aún no está confirmada.
La posible ausencia conjunta vuelve a evidenciar la distancia política entre ambos dirigentes, que ya se había manifestado en actos anteriores y en diferencias públicas dentro del Gobierno.
En cuanto al contenido del discurso presidencial, se prevé que Milei ratifique su postura sobre la cuestión Malvinas, basada en la búsqueda de una solución negociada con el Reino Unido y con énfasis en la voluntad de los habitantes de las islas.
Además, el Presidente tenía previsto realizar un viaje oficial a Gran Bretaña, aunque fue postergado en el marco de la tensión internacional en Medio Oriente. En ese contexto, también impulsa negociaciones para levantar restricciones en materia de compra de armamento.
Por su parte, Villarruel desarrolló una agenda propia vinculada a la causa Malvinas desde el Senado, con actos, reconocimientos a excombatientes y actividades culturales. La fecha tiene un significado especial para la vicepresidenta, ya que su padre fue veterano de guerra.
De confirmarse agendas separadas, la conmemoración del 2 de abril volverá a reflejar no solo el recuerdo histórico, sino también las tensiones internas dentro del oficialismo.
