La Universidad de Buenos Aires atraviesa una jornada de fuerte conflicto tras el paro total convocado por gremios docentes y no docentes, en rechazo a las medidas impulsadas por el Gobierno nacional y en reclamo por mayor financiamiento para el sistema universitario.
La protesta afecta a todas las facultades y dependencias, con suspensión total de actividades académicas y administrativas.
El origen del conflicto
La medida fue impulsada por ADUBA y APUBA, en respuesta a la intimación del Ministerio de Capital Humano, que exigió a las universidades garantizar la continuidad de las clases durante las protestas.
Desde los gremios interpretaron esa decisión como una presión directa y una avanzada sobre la autonomía universitaria.
Reclamos salariales y financiamiento
El eje del conflicto no se limita a la discusión institucional, sino que incluye un fuerte reclamo por la situación salarial y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
“Necesitamos menos comunicados y más soluciones”, sostuvo el secretario general de ADUBA, quien responsabilizó al Gobierno por la crisis que atraviesa el sistema.
En la misma línea, desde la conducción de la UBA remarcaron que el funcionamiento de la universidad depende del financiamiento estatal y del trabajo cotidiano de toda la comunidad educativa.
Cruce con el Gobierno
La tensión escaló luego de que el Ministerio de Capital Humano, encabezado por Sandra Pettovello, solicitara a las universidades que informen qué medidas tomarán para asegurar el dictado de clases durante los paros.
El planteo fue rechazado por los gremios, que lo consideraron una provocación en medio de un conflicto que ya lleva varias semanas.
Lo que viene: marcha federal
En paralelo, las organizaciones sindicales confirmaron su participación en una nueva movilización nacional.
La Cuarta Marcha Federal Universitaria fue convocada para el próximo 12 de mayo y tendrá como eje central el reclamo por mayor presupuesto y recomposición salarial.
El conflicto suma así un nuevo capítulo en la disputa entre el Gobierno y las universidades públicas, en un contexto marcado por recortes, tensiones políticas y reclamos por la defensa del sistema educativo.
