Más de un millón de personas despidieron al Indio Solari en una histórica ceremonia popular en Avellaneda

La despedida del legendario músico se extendió durante casi 20 horas en Villa Domínico. Fanáticos de todo el país hicieron largas filas bajo la lluvia para rendirle homenaje.

La despedida pública de Carlos Alberto “Indio” Solari concluyó durante la madrugada de este lunes tras una jornada que quedará marcada en la historia cultural argentina. Miles de seguidores provenientes de distintas provincias participaron del último adiós al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en el Microestadio Gatica, ubicado en Villa Domínico, partido de Avellaneda.

La ceremonia comenzó durante la mañana del domingo y se extendió por más de 19 horas debido a la extraordinaria convocatoria. La magnitud del homenaje obligó a adelantar la apertura de las puertas del predio para facilitar el ingreso de los asistentes, que desde las primeras horas ya colmaban las inmediaciones del lugar.

Según estimaciones de los organizadores, más de un millón de personas participaron de la despedida, mientras que cientos de miles lograron ingresar al microestadio para acercarse al féretro del músico y brindarle un último homenaje.

Las largas filas llegaron a extenderse durante varios kilómetros y alcanzaron sectores cercanos al Puente Pueyrredón. Ni la lluvia ni las bajas temperaturas lograron frenar a los seguidores que aguardaron durante horas para despedirse de una de las figuras más influyentes de la historia del rock argentino.

Durante toda la jornada se desarrolló un importante operativo de seguridad y asistencia sanitaria que permitió ordenar el ingreso de los asistentes. Las autoridades destacaron que el evento transcurrió sin incidentes de gravedad y remarcaron el comportamiento de los fanáticos.

La familia del artista había manifestado su intención de mantener abierta la ceremonia hasta que el último seguidor pudiera ingresar al recinto. Finalmente, cerca de las 4 de la madrugada se cerraron los accesos y concluyó oficialmente la despedida pública.

La muerte de Solari, confirmada el pasado viernes a los 77 años, generó una profunda conmoción en el mundo de la música y derivó en múltiples homenajes espontáneos en distintas ciudades del país. La multitudinaria convocatoria en Avellaneda confirmó una vez más la dimensión popular de un artista que marcó a varias generaciones con sus canciones, su poesía y su particular vínculo con el público.

Aunque por el momento no trascendieron detalles sobre futuras ceremonias familiares, el cierre del velatorio puso fin a una de las despedidas populares más masivas registradas en Argentina en los últimos años.