En el inicio formal de la campaña de La Libertad Avanza, el Presidente acusó a la oposición y a los medios de difundir “chimentos de peluquería e inteligencia artificial”, aunque la Justicia ya desestimó esa hipótesis.
Un arranque de campaña con polémica
Javier Milei eligió Córdoba, una de las provincias donde más respaldo electoral obtuvo en el balotaje de 2023, para lanzar oficialmente la campaña de La Libertad Avanza de cara a las elecciones legislativas del 26 de octubre. Desde el Parque Sarmiento, el mandatario habló ante una multitud y utilizó un tono combativo para cuestionar tanto al Congreso como a los medios de comunicación.
“Desde el Congreso no paran de torpedear los logros de esta gestión, nuestra política fiscal, y recurren a operetas, mentiras, calumnias y difamaciones. Pero tengo claro que los argentinos no se van a dejar engañar por un chimentero berreta”, sostuvo, en alusión indirecta al periodista Jorge Rial, quien hizo públicos los audios del escándalo de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
Audios, coimas e inteligencia artificial
En medio de las denuncias que involucran a funcionarios cercanos a Karina Milei, Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem, el Presidente buscó relativizar la gravedad de la situación asegurando que los audios difundidos “son chimentos de peluquería e inteligencia artificial”.
La afirmación fue rápidamente cuestionada, ya que la Justicia ya descartó que se trate de grabaciones manipuladas o creadas con IA. Incluso, los propios involucrados en la causa no sostuvieron esa hipótesis.
El trasfondo político
Más allá de la estrategia discursiva, Milei intentó movilizar a su núcleo duro de votantes, apelando al lenguaje y a las teorías conspirativas que suelen circular en redes sociales. Consciente del impacto que tienen las investigaciones judiciales en el electorado, buscó instalar la idea de que todo responde a una operación contra su gobierno.
De este modo, el lanzamiento de campaña quedó marcado no solo por las consignas libertarias habituales, sino también por un intento de desviar la atención sobre un escándalo que amenaza con golpear de lleno al corazón de su gestión.
