El presidente Javier Milei mantuvo este miércoles un encuentro en la Casa Rosada con David Cunio y Ariel Cunio, los hermanos argentinos que permanecieron secuestrados por Hamás durante más de dos años tras el ataque del 7 de octubre de 2023 en Israel.
La reunión se realizó en el despacho presidencial y constituyó el primer encuentro personal entre el mandatario argentino y los exrehenes desde su liberación, ocurrida en octubre de 2025 en el marco de negociaciones internacionales que permitieron la salida con vida de un grupo de cautivos.
Un gesto político y humano
Del encuentro también participaron el canciller Pablo Quirno y Leah Soibel, fundadora y directora ejecutiva de la agencia Fuente Latina. Según se informó oficialmente, Milei expresó su respaldo a los hermanos y destacó la importancia de mantener activa la memoria sobre los rehenes y las víctimas del ataque.
David y Ariel Cunio formaron parte del grupo de 20 personas entregadas a la Cruz Roja el 14 de octubre de 2025, tras permanecer más de dos años en cautiverio en la Franja de Gaza, en uno de los episodios más prolongados y traumáticos derivados del conflicto iniciado en 2023.
Quiénes son los hermanos Cunio
Los hermanos nacieron en la Argentina y se trasladaron a Israel en 1986 junto a su familia. Ambos fueron secuestrados en el kibutz Nir Oz, una de las comunidades más castigadas durante el ataque de Hamas por su cercanía con la Franja de Gaza.
David Cunio, actor, tenía 33 años al momento del secuestro. Fue capturado junto a su esposa Sharon Aloni Cunio y sus hijas mellizas, Yuli y Emma, de apenas tres años. La mujer y las niñas recuperaron la libertad a fines de noviembre de 2023, durante el primer intercambio de rehenes por presos palestinos acordado en un alto el fuego temporal.
Ariel Cunio, de 26 años en ese entonces, fue tomado como rehén junto a su pareja, Arbel Yehud. Antes de ser capturado, logró enviar un mensaje a su hermano Eitan —quien no fue secuestrado— en el que escribió: “Estamos en una película de terror”.
El relato del cautiverio
Tras su liberación, David Cunio dio testimonio público sobre las condiciones extremas en las que permanecieron retenidos. Relató que durante largos períodos recibían apenas 250 mililitros de agua y media pita de pan por día, permanecían en oscuridad total y sufrían marchas forzadas dentro de túneles subterráneos durante jornadas que se extendían desde la mañana hasta la noche.
“Volver a la vida cotidiana no es sencillo después de algo así”, explicó en una entrevista con la televisión israelí. “Reconstruir los vínculos familiares, especialmente con hijas pequeñas, es un proceso lento, pero necesario”.
El encuentro en Casa Rosada fue interpretado como un gesto institucional de acompañamiento y también como una señal política de alineamiento del Gobierno argentino con las víctimas del terrorismo y sus familias, en un contexto internacional todavía marcado por la inestabilidad en Medio Oriente.
