Emergencia en Chubut: declaran desastre por los incendios y aguardan lluvias decisivas

La crisis por los incendios forestales en la Patagonia mantiene en vilo a la provincia de Chubut, donde las llamas avanzan desde hace más de una semana en las zonas de Epuyén, El Hoyo y Puerto Patriada. El fuego, alimentado por temperaturas extremas, fuertes vientos y una sequía prolongada, ya arrasó más de 21.000 hectáreas, obligó a evacuaciones preventivas y generó graves daños ambientales y materiales.

Ante la magnitud del desastre, el Concejo Deliberante de Epuyén aprobó la Ordenanza N.º 1388/2026, que declara la catástrofe ígnea en el ejido municipal. La medida permite acelerar la asistencia social, sanitaria y la reconstrucción de viviendas afectadas, además de reforzar los recursos para combatir el fuego.

Operativo sin pausa y ayuda nacional

El gobernador Ignacio Torres informó que el foco principal en Puerto Patriada se encuentra contenido en un 85%, gracias a un despliegue ininterrumpido que involucra a más de 660 personas, entre brigadistas provinciales y nacionales, bomberos voluntarios, fuerzas de seguridad y equipos de apoyo.

El operativo cuenta con ocho medios aéreos, maquinaria pesada, embarcaciones y unidades móviles, en coordinación con el Servicio Nacional de Manejo del Fuego y brigadas enviadas por Neuquén, Río Negro, Santiago del Estero y Córdoba. Desde la Casa Rosada, el Gobierno nacional confirmó el envío de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) para asistir a la provincia, aunque el monto aún no fue precisado.

Ruta 40 cortada y complicaciones para los vecinos

Por el avance de las llamas y las ráfagas de viento que superan los 50 km/hVialidad Nacional dispuso el corte total de la Ruta Nacional 40 entre Epuyén y El Hoyo. Solo se habilita el paso a fuerzas de seguridad, brigadistas y vecinos que colaboran directamente en el combate del incendio.

En las localidades afectadas se registran cortes de energía eléctrica, fallas en las comunicaciones y severos daños en la infraestructura. El impacto ambiental es significativo, con pérdida de bosque nativo y fauna, además de viviendas destruidas.

Lluvias esperadas, pero alerta vigente

El Servicio Meteorológico Nacional anticipó lluvias para este miércoles y la mañana del jueves, un factor clave para frenar el avance del fuego y dar alivio a los brigadistas. Sin embargo, las autoridades advierten que el índice de incendios continúa en nivel extremo, debido a la combinación de viento fuerte —con ráfagas que podrían rozar los 90 km/h— y vegetación altamente seca.

Mientras se aguarda que las precipitaciones se consoliden, vecinos y equipos de emergencia mantienen guardias permanentes, en una lucha contrarreloj para evitar que el fuego vuelva a reactivarse y alcance nuevas zonas pobladas.