El vocero presidencial Adrián Ravier reconoció que fue «poco feliz» la frase que utilizó para referirse al impacto de los aumentos tarifarios, aunque sostuvo que sus dichos fueron sacados de contexto y defendió la política económica del Gobierno de Javier Milei.
Reconoció el error en la forma de expresarse
En una entrevista con Radio Mitre, Ravier hizo referencia a la polémica generada tras sugerir que las familias podían reducir el consumo de gas frente a las subas de tarifas.
«Fue poco feliz, sin duda, pero más como la levantaron los medios. No fue la intención», afirmó.
El funcionario aclaró que no buscó minimizar el impacto de los incrementos en los hogares y sostuvo que la frase formaba parte de una explicación más amplia sobre la recomposición tarifaria.
Defendió los subsidios y el rumbo económico
Durante la entrevista, Ravier aseguró que el Gobierno mantiene la asistencia para los sectores de menores ingresos.
«Este Gobierno cuida a los más humildes, le mantiene los subsidios a los más humildes», sostuvo.
Además, defendió la estrategia económica oficial y remarcó que la administración nacional mantiene el equilibrio fiscal.
Según explicó, el Ejecutivo no financia el gasto público mediante emisión monetaria ni con endeudamiento destinado al Tesoro, sino que reasigna partidas presupuestarias cuando considera necesario aumentar recursos para determinadas áreas.
La metáfora del «paciente»
Consultado por la situación económica de muchas familias, el vocero volvió a reconocer que la expresión utilizada no fue la más adecuada.
Para describir el momento que atraviesa la economía recurrió a una comparación:
«Es como un paciente que estaba en terapia intensiva, después pudo sentarse, luego pararse y ahora empieza a caminar. Todavía no corre. No estamos muy bien, pero estamos mejor».
La respuesta de Marcela Pagano
Las declaraciones provocaron cuestionamientos desde distintos sectores. La diputada nacional Marcela Pagano criticó la política tarifaria del Gobierno y cuestionó al vocero a través de sus redes sociales.
La legisladora sostuvo que el problema no fue únicamente la frase utilizada, sino el respaldo a la liberalización de tarifas en un contexto en el que, según expresó, muchas familias, jubilados y personas con discapacidad enfrentan dificultades económicas y recurren al crédito para afrontar sus gastos mensuales.
La polémica surgió luego de la primera conferencia de prensa de Ravier como vocero presidencial, cuando afirmó que el sinceramiento tarifario podía implicar cambios en los hábitos de consumo, una declaración que generó amplia repercusión política y en redes sociales.
