River busca la épica en Brasil: la racha negativa de Palmeiras en casa abre una ilusión

El equipo de Núñez va por la remontada en San Pablo tras la derrota en el Monumental. El dato que enciende la esperanza millonaria.

River afronta una semana decisiva en la Copa Libertadores 2025 con el objetivo de revertir el 2-1 sufrido frente a Palmeiras en el estadio Monumental, en la ida de los cuartos de final. El desafío es enorme: jugar en San Pablo, ante un rival de jerarquía, en el césped sintético del Allianz Parque y con un pronóstico de lluvia que podría complicar aún más el desarrollo del partido.

Sin embargo, una estadística mantiene viva la ilusión millonaria. Palmeiras, bicampeón de América en 2020 y 2021, arrastra una racha negativa en su propio estadio en series de eliminación directa: lleva siete llaves consecutivas sin ganar como local.

El dato que alimenta el sueño

La última vez que el Verdao festejó en casa en esta instancia fue en julio de 2022, con un contundente 5-0 ante Cerro Porteño que completó un global de 8-0. Desde entonces, no volvió a sumar triunfos en su estadio, aunque tampoco sufrió derrotas.

Para hallar su último traspié hay que retroceder a la semifinal de 2020 frente a River: aquel 0-2 en el Allianz Parque puso en jaque a los brasileños, que se clasificaron gracias al 3-0 obtenido en Avellaneda. Ese antecedente todavía late en la memoria de los hinchas millonarios.

El desafío en San Pablo

El patrón de Palmeiras en los últimos años ha sido claro: forjar la diferencia en los partidos de ida, mayormente como visitante, y luego sostenerla en Brasil. De esas siete series sin victorias en casa, logró avanzar en cuatro y fue eliminado en tres, algunas mediante definiciones por penales.

Para River, la misión será doble: superar a un rival acostumbrado a gestionar resultados en escenarios adversos y aprovechar esa grieta estadística en el Allianz Parque para intentar otra remontada histórica.

La ilusión está intacta. El Verdao no siempre hizo valer su localía en la Libertadores y, con ese dato como combustible, el equipo de Núñez viaja a Brasil decidido a escribir un nuevo capítulo épico.