Robo de película en el Museo del Louvre: una banda se llevó joyas de “valor incalculable” en solo siete minutos

El Museo del Louvre amaneció este domingo 19 de octubre en medio del escándalo: una banda de ladrones altamente profesional ingresó al edificio más famoso de París y robó joyas de Napoleón y la emperatriz Josefina, valuadas en una cifra “de valor incalculable”, según confirmó el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez.

Un golpe planificado al detalle

El robo se produjo en apenas siete minutos, durante la mañana, cuando los delincuentes usaron una plataforma elevadora montada sobre un camión para acceder por una ventana lateral del museo. “Fue un robo importante, ejecutado por un equipo experimentado que realizó tareas de reconocimiento previo”, explicó Nuñez en declaraciones a France Inter.

Tras romper las vitrinas de la Galería de Apolo, donde se exhiben las Joyas de la Corona Francesa, los asaltantes escaparon en motocicletas por la ribera del Sena. Las cámaras de seguridad registraron su huida, pero aún no se logró identificarlos.

Joyas imperiales y un museo cerrado

Las piezas robadas pertenecen a la colección de Napoleón Bonaparte y la emperatriz Josefina, y están consideradas tesoros nacionales por su valor histórico y simbólico. La ministra de Cultura, Rachida Dati, confirmó el hecho desde el lugar y señaló que una de las joyas, la corona de la emperatriz Eugenia, fue encontrada rota fuera del museo pocas horas después.

El Louvre emitió un comunicado informando el cierre total del museo por razones excepcionales, mientras las autoridades policiales realizan peritajes en la zona. “El cierre busca preservar huellas y pistas clave para la investigación”, indicó el ministro.

Investigación y repercusiones

La Fiscalía de París abrió una causa por robo organizado y asociación delictiva, que quedó a cargo de la Brigada de Represión del Bandolerismo (BRB) y la Oficina Central de Lucha contra el Tráfico de Bienes Culturales (OCBC). “Todos los medios están desplegados para recuperar el botín”, precisaron fuentes judiciales.

El alcalde del centro de París, Ariel Weil, expresó su indignación: “Es impactante. Parece una escena de Arsène Lupin. Cuesta creer que sea tan fácil robar en el Louvre”.

Mientras tanto, Ian Brossant, funcionario municipal, recordó que en junio los empleados del museo realizaron una huelga para denunciar la falta de personal de seguridad. “¿Por qué sus advertencias no fueron escuchadas?”, cuestionó.

El Louvre y su historia de robos

El Louvre, que recibe unos 30.000 visitantes diarios y alberga más de 33.000 obras, ya ha sido víctima de otros robos célebres. El más recordado fue el de la Mona Lisa en 1911, recuperada dos años después en Florencia. También en 1983 se robaron valiosas piezas renacentistas, halladas casi cuatro décadas más tarde.

El nuevo golpe revive el debate sobre la seguridad en los grandes museos europeos y deja al descubierto la vulnerabilidad incluso del templo del arte más famoso del mundo.