El Gobierno dio este miércoles un paso clave en su agenda legislativa al retomar en Casa Rosada las reuniones del Consejo de Mayo, con Manuel Adorni al frente del encuentro. El objetivo fue claro: acercar posiciones con gobernadores, legisladores, gremios y empresarios para cerrar el borrador de las reformas laboral y tributaria, que Javier Milei planea presentar oficialmente el próximo 9 de diciembre e impulsar en sesiones extraordinarias tras el recambio del Congreso.
La reunión se realizó luego del encuentro de gabinete en el que fueron presentados los nuevos ministros de Seguridad y Defensa, Alejandra Monteoliva y Carlos Presti. Junto a Adorni, también participó activamente el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien acompañó la discusión sobre los ejes técnicos de la llamada “modernización laboral”.
Según trascendió de fuentes oficiales, la reforma laboral fue el principal tema sobre la mesa. Aunque existió un primer intercambio de propuestas, no se logró aún un acuerdo pleno con la CGT, representada por Gerardo Martínez, titular de la UOCRA. El sindicalista sostuvo que su postura apunta a “modernizar sin perder derechos”, mientras que el Ejecutivo busca avanzar en cambios más profundos vinculados a la ultraactividad de los convenios, el financiamiento sindical, los derechos colectivos, el régimen de trabajadores autónomos y la carga fiscal sobre el empleo.
Ante la falta de consenso, Martínez fue recibido por el asesor presidencial Santiago Caputo para intentar destrabar algunos de los puntos más sensibles. Desde el Gobierno dejaron en claro que continuarán las negociaciones, pero advirtieron que, de no alcanzarse un acuerdo total, Milei avanzará de todos modos con el proyecto respaldado por la mayoría de los sectores representados en el Consejo.
La mesa del Consejo de Mayo está integrada por el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, el diputado del PRO Cristian Ritondo, la senadora radical Carolina Losada, el titular de la UIA Martín Rappallini y el propio Gerardo Martínez. Según participantes del encuentro, las diferencias más marcadas se dieron entre la UIA y la CGT, mientras que el resto de los integrantes intentaron acercar posiciones para evitar un quiebre total en las negociaciones.
El debate, por ahora, no incluyó la reforma previsional ni la discusión sobre la coparticipación federal, dos temas sensibles que el oficialismo planea tratar en una etapa posterior, una vez aprobadas las reformas laboral y tributaria. En paralelo, continúan los contactos políticos liderados por el ministro del Interior, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo, para garantizar apoyos legislativos.
En un contexto de fuertes tensiones sociales y alta expectativa empresarial, el Gobierno apuesta al Consejo de Mayo como herramienta política para institucionalizar el diálogo y acelerar la transformación estructural que busca implementar antes de fin de año.
