El Ministerio de Salud de la Nación encendió una alerta sanitaria nacional luego de confirmarse cuatro casos de sarampión en ciudadanos uruguayos que viajaron por distintas provincias argentinas entre el 14 y el 16 de noviembre, tras regresar de un viaje a Bolivia. Ninguno de los contagios presentaba antecedentes de vacunación, lo que aumentó la preocupación por una posible propagación del virus en personas que compartieron espacios cerrados o medios de transporte durante esos días.
Los afectados integran un mismo grupo familiar: tres adultos de 46, 39 y 21 años, y un menor de 11. Según la información oficial, se habrían contagiado durante actividades sociales en Bolivia entre el 5 y el 10 de noviembre. El 11 y 13 comenzaron con fiebre y malestar general, mientras que entre el 15 y el 17 de noviembre apareció el característico exantema (manchas visibles en la piel).
El recorrido realizado por la familia incluyó el cruce fronterizo entre Yacuiba (Bolivia) y Salvador Mazza (Salta) el 14 de noviembre. Luego, viajaron en colectivos de larga distancia que atravesaron Salta, Santiago del Estero, Santa Fe, Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para finalmente salir del país el 16 de noviembre por Colón (Entre Ríos) rumbo a Paysandú, Uruguay.
Las autoridades sanitarias identificaron los trayectos y paradores donde pudieron haber existido contactos: estaciones en Mosconi, Rosario de la Frontera, San Nicolás, Liniers y Retiro; además de múltiples puntos en Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Santa Fe, Buenos Aires, CABA y Entre Ríos. Por este motivo, se solicitó a cualquier persona que haya coincidido en alguno de estos lugares estar atenta a la aparición de síntomas, incluso aunque no haya tenido contacto directo con la familia.
Hasta la semana epidemiológica 26 de 2025, Argentina registraba 35 casos de sarampión, en su mayoría vinculados a viajes internacionales. La situación vuelve a poner en foco la importancia de la vigilancia epidemiológica y el control del esquema de vacunación, especialmente en niños, adultos jóvenes y personas inmunocomprometidas.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por vía respiratoria. Sus principales síntomas incluyen fiebre alta, manchas rojas en la piel, tos, secreción nasal y conjuntivitis. En los casos más severos puede provocar neumonía, convulsiones e inflamación del cerebro, con riesgo de muerte en personas no vacunadas.
El Ministerio recordó que la única forma eficaz de prevención es la vacunación. El esquema indicado incluye dosis de vacuna triple o doble viral desde los 6 meses de edad, con refuerzos a los 12 meses y a los 5 años. Las personas mayores de 13 meses sin registro de vacunación deben aplicarse una dosis de triple viral y otra de doble viral con un intervalo de 28 días.
Las autoridades instaron a la población a revisar su carnet de vacunación y, ante la presencia de síntomas compatibles, acercarse al centro de salud más cercano e informar sobre posibles lugares y fechas de exposición.
