El presidente de Donald Trump defendió públicamente el operativo militar realizado en Venezuela que culminó con la detención de Nicolás Maduro y lanzó durísimas críticas contra el líder chavista, a quien acusó de haber “matado a millones de personas”.
Tras la primera audiencia judicial celebrada el lunes en Nueva York, Trump respondió a los cuestionamientos por la intervención y calificó la operación como “brillante” desde el punto de vista táctico. “Es impresionante lo que se hizo el sábado. No hubo muertos estadounidenses”, afirmó ante dirigentes republicanos, al tiempo que reclamó reconocimiento incluso desde la oposición demócrata.
Defensa del operativo y acusaciones
El mandatario sostuvo que la acción militar fue exitosa y que el factor sorpresa resultó determinante. Según su relato, las fuerzas estadounidenses lograron interrumpir el suministro eléctrico en gran parte del país, lo que permitió avanzar sobre el objetivo.
“Pudimos cortar la electricidad de toda Venezuela. Las únicas personas con luces tenían velas. Lo agarramos por sorpresa”, aseguró.
Trump también afirmó que la mayoría de las víctimas del operativo fueron ciudadanos cubanos que, según su versión, brindaban apoyo y tareas de seguridad al régimen venezolano. En ese marco, volvió a cargar contra Maduro, a quien describió como “un hombre violento que torturó a muchísima gente”.
En tono político, el presidente estadounidense apuntó contra el Partido Demócrata y sostuvo que la oposición debería reconocer el accionar de su gobierno. “Fue brillante a nivel táctico. El representante demócrata tendría que poder decir que hicimos un buen trabajo”, lanzó.
Maduro se declaró inocente ante la Justicia
Mientras tanto, Nicolás Maduro compareció el lunes 5 de enero por primera vez ante un tribunal federal en Manhattan, acusado de cargos vinculados a narcotráfico y terrorismo. Durante la audiencia, el mandatario venezolano se declaró inocente y sostuvo que es un “preso político”.
“Soy el presidente de Venezuela, soy un hombre decente y soy un preso político”, afirmó a través de un intérprete, lo que llevó al juez Alvin Hellerstein a interrumpirlo y advertirle que ese no era el ámbito para declaraciones políticas.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, se presentaron ante el tribunal con la vestimenta naranja utilizada por los detenidos en Estados Unidos. Ambos quedaron alojados en el Penal de Brooklyn, una prisión de máxima seguridad.
La próxima audiencia fue fijada para el 17 de marzo, mientras el caso sigue generando tensión diplomática y un fuerte impacto político tanto en América Latina como en Estados Unidos.
