Paola Espíndola, oriunda de San Nicolás, permanece internada en Trento tras ser apuñalada en el hotel de los Alpes donde trabajaba junto a su agresor. Su familia viajó de urgencia para acompañarla.
La salud de Paola Espíndola, la joven argentina de 24 años atacada brutalmente por su esposo en Italia, continúa siendo delicada y su recuperación demandará un largo proceso. Así lo confirmó su hermana Maira Espíndola, quien viajó de urgencia a Trento para acompañarla durante la internación.
El ataque ocurrió en el hotel de los Alpes donde ambos trabajaban como camareros, un lugar al que habían llegado a comienzos de este año en busca de una mejor oportunidad laboral y de vida. Lo que parecía un nuevo comienzo terminó convirtiéndose en una pesadilla.
“Demuestra una fortaleza increíble”
En diálogo con A24, Maira describió el difícil estado que atraviesa su hermana, aunque destacó su fortaleza física y emocional.
“Paola es una chica totalmente sana, con un corazón enorme. Con todo lo que está pasando demuestra que es la persona más valiente y fuerte que conocí”, expresó.
La joven permaneció varios días en terapia intensiva luego de recibir múltiples heridas de arma blanca. Si bien logró salir de la instancia más crítica, continúa bajo estricta observación médica debido a la gravedad de las lesiones y al riesgo de complicaciones.
Un proyecto migratorio que terminó en violencia
Paola había emigrado a Italia junto a su esposo, Alejo Grisetti, también argentino y oriundo de San Nicolás. Tras instalarse en el país europeo, se casaron y consiguieron empleo en un hotel de montaña que les ofrecía trabajo, alojamiento y comida.
Sin embargo, según relató su hermana, la violencia comenzó poco después de la llegada.
“Ella se vino con el novio a probar suerte. Todo parecía estar bien, hasta que empezó a vivir un infierno. Él empezó a pegarle y a maltratarla”, contó Maira.
El aislamiento, la distancia con su familia y el miedo a denunciar en un país extranjero hicieron que Paola permaneciera en silencio durante meses, atrapada en una relación marcada por el abuso.
El intento de escapar y el ataque
Según reconstruyó la familia, el 28 de noviembre Paola comenzó a trabajar en el hotel de los Alpes con la expectativa de que ese entorno fuera una salida a la violencia que sufría.
“Ella pensó que ese lugar podía ser su escapatoria”, explicó su hermana.
En ese contexto, se animó a contarle su situación a una compañera argentina, oriunda de Rosario, quien la ayudó a pedir auxilio. Sin embargo, antes de poder alejarse definitivamente de su agresor, Paola fue atacada con un arma blanca en el mismo lugar donde trabajaba.
Acompañamiento familiar y causa judicial
Tras el ataque, Paola fue trasladada de urgencia a un hospital de Trento, donde permanece internada. Su familia inició gestiones para acompañarla y para seguir de cerca el avance de la causa judicial en Italia.
El caso generó conmoción tanto en la comunidad argentina en Europa como en su ciudad natal, y volvió a poner en foco la vulnerabilidad de las mujeres migrantes víctimas de violencia de género, especialmente cuando se encuentran lejos de su entorno de contención.
Mientras continúa la investigación judicial contra el agresor, la prioridad para la familia Espíndola es la recuperación física y emocional de Paola, un proceso que, según los médicos, será lento, pero posible.
