El “Elevador da Gloria”, uno de los símbolos turísticos más emblemáticos de Lisboa, descarriló en pleno centro de la ciudad. El gobierno portugués decretó duelo nacional.
Un accidente sin precedentes en la capital portuguesa dejó al menos 17 muertos y más de 20 heridos, varios de ellos turistas. El funicular conocido como Elevador da Gloria, que conecta la Plaza de Restauradores con el Barrio Alto, descarriló este miércoles por la tarde tras perder los frenos y se estrelló violentamente contra la fachada de un edificio.
Según las primeras pericias, uno de los cables de seguridad se rompió, lo que provocó que el carro se saliera de las vías y chocara contra construcciones de la vía pública. Testigos describieron escenas de caos, gritos, escombros y pasajeros atrapados entre los hierros retorcidos.
Un ícono de Lisboa convertido en tragedia
Inaugurado en 1885 e impulsado inicialmente por agua, el funicular fue electrificado en 1915 y declarado Monumento Nacional en 2002. Cada año transporta a más de tres millones de pasajeros, en un recorrido de apenas 265 metros pero con una pendiente de hasta el 18%.
El Elevador da Gloria es una de las atracciones más visitadas por turistas en Lisboa, al punto de formar parte inseparable de la postal de la ciudad junto a los tranvías amarillos.
Duelo e investigación oficial
El alcalde de Lisboa, Carlos Moedas, decretó tres días de duelo municipal y expresó: “Hoy Lisboa está de luto. Es la peor tragedia de transporte urbano que recuerde nuestra ciudad en décadas”. El gobierno portugués, por su parte, dispuso un día de duelo nacional.
La Fiscalía, la Policía Judicial y la Oficina para la Prevención e Investigación de Accidentes Ferroviarios iniciaron una investigación para determinar las causas exactas del siniestro. Como medida inmediata, todas las líneas de funiculares de Lisboa —incluidos los de Bica, Lavra y Graça— quedaron suspendidas hasta completar inspecciones de seguridad.
Reclamos por mantenimiento
La empresa Carris, operadora del servicio, aseguró que el mantenimiento estaba al día y que se cumplían revisiones periódicas. Sin embargo, sindicatos habían advertido en los últimos años sobre fallas en la tensión de los cables y la falta de modernización en el sistema.
Golpe al turismo de la capital portuguesa
Lisboa, que recibió 8,5 millones de turistas en 2024, enfrenta ahora una crisis de imagen tras la tragedia. En redes sociales, muchos visitantes compartieron fotos recientes en el funicular junto a mensajes de dolor e incredulidad.
Lo que debía ser un viaje pintoresco terminó en duelo: el Elevador da Gloria, orgullo lisboeta por más de 140 años, se transformó en símbolo de una de las peores tragedias urbanas de Portugal.
