El Gobierno argentino confirmó este martes la salida oficial del país de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en una decisión que marca un giro en la política internacional sanitaria y que se alinea con la postura adoptada por Estados Unidos durante la gestión de Donald Trump.
El anuncio fue realizado por el canciller Pablo Quirno, quien informó que el retiro se hizo efectivo al cumplirse un año desde la notificación formal enviada el 17 de marzo de 2025 a las Naciones Unidas, en línea con los plazos establecidos por la normativa internacional.
Una decisión con impacto global
Argentina fue miembro fundador de la OMS en 1948, organismo creado tras la Segunda Guerra Mundial para coordinar políticas sanitarias a nivel global y enfrentar crisis como epidemias y pandemias.
A partir de ahora, el país dejará de participar plenamente en este esquema multilateral, aunque desde el Gobierno aclararon que se mantendrán acuerdos bilaterales y regionales en materia de salud, priorizando la “soberanía sanitaria”.
El antecedente de Estados Unidos
La decisión del presidente Javier Milei sigue una línea similar a la de Donald Trump, quien también retiró a Estados Unidos de la OMS durante su mandato. Posteriormente, el país volvió al organismo bajo la presidencia de Joe Biden, pero volvió a abandonarlo en una nueva gestión republicana.
Este paralelismo refuerza el alineamiento político internacional del actual gobierno argentino.
Qué implica salir de la OMS
La OMS cumple un rol central en la coordinación global de la salud, incluyendo:
- Campañas de vacunación masiva
- Monitoreo de enfermedades y alertas sanitarias
- Distribución de insumos médicos en crisis globales
- Cooperación entre países
Uno de los ejemplos más recientes fue la pandemia de COVID-19, cuando Argentina accedió a vacunas a través del sistema COVAX, que permitió la distribución global de dosis.
Con la salida del organismo, el país podría perder ese tipo de acceso preferencial en futuras emergencias sanitarias internacionales.
El rol histórico del organismo
En sus más de siete décadas de existencia, la OMS logró hitos clave como:
- La erradicación de la viruela en 1980
- Avances en la eliminación de la poliomielitis
- Reducción de enfermedades como sarampión, malaria y tétanos
- Coordinación global durante pandemias
Además, el organismo funciona con aportes de los países miembros. En ese esquema, Argentina contribuía con entre 8 y 10 millones de dólares anuales, una cifra menor en comparación con los beneficios recibidos en programas sanitarios.
Un cambio con consecuencias abiertas
La salida de la OMS abre interrogantes sobre el futuro del sistema sanitario argentino en el plano internacional, especialmente ante eventuales crisis globales.
Mientras el Gobierno apuesta por una estrategia más autónoma, especialistas advierten que el aislamiento de organismos multilaterales podría reducir la capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias.
La medida, además, reaviva el debate sobre el equilibrio entre soberanía nacional y cooperación internacional en salud, en un contexto global cada vez más interconectado.
