Los asistentes explotaron en abrazos y saltos ni bien se anoticiaron de los rechazos en la Cámara a los intentos de recorte del Ejecutivo.
La tercera Marcha Federal Universitaria, convocada para este miércoles 17 de septiembre, se transformó en una verdadera fiesta popular frente al Congreso Nacional. La movilización, organizada bajo la consigna “Nuestro futuro no se veta”, reunió a miles de estudiantes, docentes, trabajadores no docentes, jubilados y profesionales de la salud en rechazo a los vetos presidenciales de Javier Milei.
El clima cambió drásticamente cuando, minutos antes del acto central, las pantallas instaladas en la Plaza del Congreso transmitieron en vivo que la Cámara de Diputados había rechazado de forma categórica los vetos a la Ley de Financiamiento Universitario y a la Emergencia en Pediatría.
Con 174 votos afirmativos contra 67 negativos, los legisladores decidieron insistir con las leyes, representando una derrota política de peso para el Gobierno nacional. La reacción fue inmediata: saltos, abrazos, lágrimas y cánticos se multiplicaron en la multitud. La emoción colectiva expresó el compromiso de la comunidad educativa y sanitaria con la defensa de la educación y la salud públicas.
La cobertura en vivo mostró la efusividad de los manifestantes, quienes celebraron este triunfo legislativo como un paso histórico. Además de la concentración en la Ciudad de Buenos Aires, hubo réplicas en Rosario, Córdoba, Mendoza, San Luis y otras localidades del país, donde también se festejó el rechazo a los vetos.
La jornada no solo dejó en evidencia la capacidad de organización y unidad de los distintos sectores sociales, sino que también marcó un hito en la historia reciente del movimiento estudiantil y sindical argentino. Para muchos, fue un mensaje claro: la educación y la salud no se negocian y cuentan con un respaldo masivo en las calles y en el Congreso.
