Crisis y protesta en Pilar: trabajadores de ILVA reclaman tras el cierre de la planta

El cierre repentino de la planta de ILVA Porcellanato en el Parque Industrial de Pilar dejó a más de 300 empleados sin trabajo y derivó en una protesta masiva con cortes de accesos desde la madrugada de este jueves.

La medida paraliza la entrada y salida de vehículos en una de las zonas productivas más importantes del conurbano bonaerense.

De la producción al cierre en horas

Los empleados relatan que hasta la semana pasada la fábrica funcionaba con normalidad y que los camiones salían con pedidos. Sin embargo, el viernes 29 de agosto hallaron la planta cerrada y carteles que anunciaban el fin de la actividad.

El lunes siguiente recibieron telegramas de despido, en los que la firma invocó el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo.

Pese a la conciliación obligatoria emitida por la cartera laboral bonaerense, la compañía no cumplió con las medidas dispuestas, ni garantizó el pago de sueldos.

Voces desde el conflicto

“Nos usaron y nos descartaron. Dejamos nuestros mejores años acá, hasta cedimos parte de nuestro salario para sostener la empresa. Hoy nos devuelven con un portazo”, denunció una de las trabajadoras con 20 años de antigüedad.

Otros empleados, como Lucas, remarcaron la gravedad social de la situación: “Son 300 familias que se quedaron sin obra social ni ingresos. Tenemos deudas y esto nos arruina la vida”.

Escenario abierto

Los manifestantes exigen la intervención de las autoridades locales y provinciales, mientras crece la sospecha de que la empresa intente reabrir la planta con nuevos trabajadores.

“Si no quieren reincorporarnos, al menos que paguen la indemnización justa”, remarcaron.