El Gobierno nacional decidió disolver la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL) y trasladar sus funciones a la ANMAT y al SENASA, en lo que calificó como una reforma clave para modernizar el control alimentario en la Argentina. La medida, oficializada mediante el Decreto 538/2025, fue publicada en el Boletín Oficial y tiene como objetivo “mejorar la eficiencia del sistema”, eliminando estructuras “duplicadas o ineficaces”.
La CONAL, hasta ahora, era el organismo técnico encargado de asesorar, apoyar y dar seguimiento al Sistema Nacional de Control de Alimentos, y tenía bajo su responsabilidad la actualización del Código Alimentario Argentino (CAA), que regula la producción, elaboración y comercialización de alimentos.
Desde ahora, la ANMAT y el SENASA asumirán esa tarea de forma directa, sin necesidad de la intervención de una comisión asesora. Según el Gobierno, este cambio está alineado con los principios de eficiencia, simplificación, modernización del Estado y despapelización.
Además, se eliminan estructuras consideradas obsoletas, como las “cabinas sanitarias” en rutas, reemplazadas por controles digitales y nuevas tecnologías. También se suprime la realización de campañas preventivas sanitarias por parte del Sistema Nacional de Control de Alimentos, actividad que se solapaba con otros organismos.
Las autoridades sanitarias provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires seguirán siendo parte del sistema, con acceso a la Base Única de Datos del Sistema Nacional de Control de Alimentos, que será alimentada en forma diaria por los organismos involucrados para mejorar la toma de decisiones sanitarias en tiempo real.
El Gobierno sostiene que esta transformación redundará en un fortalecimiento del sistema alimentario, una mayor agilidad en la gestión normativa y una mejor respuesta ante posibles riesgos sanitarios.
