Cerró la histórica línea 148 y más de 500 trabajadores quedaron sin empleo

La histórica empresa de transporte El Nuevo Halcón, operadora de la línea de colectivos 148, cerró definitivamente sus puertas tras atravesar una profunda crisis económica y un prolongado conflicto con sus trabajadores. La decisión deja a más de 500 empleados sin trabajo y genera incertidumbre entre los miles de pasajeros que utilizaban diariamente el servicio para trasladarse entre el sur del conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires.

Según confirmó la agencia Noticias Argentinas, la empresa comunicó el cese definitivo de sus operaciones y comenzó a avanzar en la venta de su terminal ubicada en Quilmes con el objetivo de reunir fondos para afrontar parte de la deuda que mantiene con sus trabajadores.

Los empleados denunciaron que la compañía adeuda varios meses de salarios, incluyendo el medio aguinaldo de diciembre y los sueldos correspondientes a enero y febrero, lo que agravó la situación económica de cientos de familias que dependían de ese empleo.

Durante décadas, la línea 148, conocida popularmente como “El Halcón”, fue una de las más utilizadas para conectar el sur del conurbano bonaerense con la Ciudad de Buenos Aires. El recorrido unía Plaza Constitución con San Francisco Solano y atravesaba zonas clave como Quilmes y Florencio Varela, convirtiéndose en un servicio fundamental para trabajadores, estudiantes y vecinos que viajaban diariamente hacia la Capital.

El cierre de la empresa marca el final de una línea emblemática del transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que durante años movilizó a miles de pasajeros.

La paralización del servicio no fue repentina. Según relataron los propios trabajadores, la empresa arrastraba problemas financieros desde hacía varios meses, lo que derivó en la suspensión progresiva de recorridos y en atrasos salariales.

Con el paso del tiempo, la situación se volvió insostenible: las unidades dejaron de circular con regularidad, los pagos comenzaron a demorarse y el conflicto laboral se profundizó hasta desembocar en el cierre definitivo de la compañía.

Los trabajadores sostienen que la crisis se agravó por una combinación de factores económicos, entre ellos el aumento de los costos operativos, problemas financieros internos y la reducción de subsidios estatales al transporte.

Tras el cierre, surge la incógnita sobre qué ocurrirá con el recorrido que realizaba la línea 148. De acuerdo con la información preliminar, el servicio sería redistribuido entre otras empresas de transporte que operan en el área.

Los trayectos hacia San Francisco Solano pasarían a ser cubiertos por la empresa San Vicente, vinculada al Grupo DOTA, mientras que los recorridos hacia Florencio Varela quedarían bajo la gestión de Expreso Quilmes (línea 98), cuya titularidad comparten DOTA y la empresa SAES, administradora de la línea 85.